El mensaje que recibe la población es devastador: si un grupo armado tiene suficiente capacidad de fuego, control territorial y poder de intimidación, el gobierno no lo persigue; lo consulta

El caso del alcalde de Taxco obligan a preguntar qué pasó, con quién habló, bajo qué presión fue liberado y, lo más importante, si puede seguir gobernando libremente

Cuando un gobierno prefiere discutir sobre el agravio diplomático en vez de mirar el elefante en la sala, no está defendiendo la soberanía. Está defendiendo su incompetencia y su indiferencia