Este 16 de agosto tendrá lugar la clase nacional “Puños de Transformación” que, bajo la dirección de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) y en alianza con el Consejo Mundial de Boxeo, busca reunir a miles de personas en una sesión masiva de boxeo. A diferencia de ejercicios anteriores enfocados en romper récords de asistencia, este año la estrategia busca —además de una participación multitudinaria— promover la actividad física y fomentar estilos de vida saludables de manera permanente entre la población.

Está comprobado que el deporte, combinado con acompañamiento, formación en habilidades para la vida y la generación de espacios seguros, es una estrategia exitosa para la prevención del delito, la violencia y el consumo de drogas, particularmente en niños, niñas y jóvenes. Quienes lo practican desarrollan autoestima, disciplina, una mayor capacidad de colaboración y herramientas para resolver conflictos de manera positiva.

Por ello, resultan pertinentes activaciones como esta o la estrategia “Boxeando por la Paz”, que desde marzo de este año ofrece clases gratuitas de boxeo en más de 1,000 gimnasios de los 32 estados del país y cuenta actualmente con casi 30,000 jóvenes de entre 13 y 29 años registrados. Ambas iniciativas parten de una misma premisa: acercar el deporte a la población y generar oportunidades para que su práctica se convierta en un hábito y en una herramienta de transformación.

Para el exmedallista olímpico y director general de la Conade, Rommel Pacheco, la clase nacional representa una oportunidad para acercar a más personas al deporte y para que quienes descubran su pasión por el boxeo puedan incluso practicarlo a nivel competitivo. Destacó que el deporte fortalece el tejido social, genera espacios sanos de convivencia, fomenta el respeto a las reglas y al otro, y contribuye a transformar comunidades. Por ello, este año la Conade dará continuidad a esta estrategia mediante los eventos “Ponte Pila” durante el resto del año.

Como parte de las actividades, destaca la participación de más de 23,000 personas privadas de la libertad de más de 100 centros penitenciarios de 15 estados y los 14 centros federales, estos últimos con más de 8,000 participantes. Esta iniciativa, coordinada con Red VIRAL, los sistemas penitenciarios estatales y el OADPRS de la SSPC, reconoce al deporte como una herramienta fundamental para la reinserción social, al fortalecer la autoestima, fomentar la disciplina y la convivencia, e impulsar procesos de cambio y preparación para la vida en libertad.

Uno de los participantes, desde el Centro Penitenciario Varonil de Tlacolula, Oaxaca, señaló que este tipo de actividades dentro de los centros penitenciarios “nos favorecen mucho para nuestra reincorporación a la sociedad, para aprender a vivir, para aprender que hay cosas mejores y diferentes a las que nosotros ya conocíamos anteriormente, en una vida pasada”.

Estas actividades sirven también para romper con la idea equivocada de que el boxeo es un deporte violento. En palabras de otro PPL, de Miahuatlán de Porfirio Díaz, “el box no es agresión ni violencia, es un deporte, un deporte muy exigente, que requiere disciplina y ayuda a la salud mental y física”.

Esteban, del Centro Penitenciario San Francisco Koben en Campeche, cuenta cómo el boxeo lo desestresa, le ayuda a mejorar la agilidad y el movimiento, a descansar bien y a tener paz consigo mismo. “Dejamos todo el estrés en este deporte, en este bendito deporte que ha sido maravilloso seguir compartiéndolo con otros compañeros”.

Es importante reconocer estos esfuerzos y enfatizar la necesidad de que este tipo de iniciativas se conviertan en políticas públicas permanentes. Un reconocimiento a las autoridades penitenciarias de Guanajuato, Guerrero, Nuevo León, Oaxaca, Michoacán, Nayarit, Quintana Roo, CDMX, Morelos, Sonora, Yucatán, Chihuahua, Chiapas y Campeche, que hacen posible que esta iniciativa tenga un verdadero alcance nacional aun tras las rejas.

@EuniceRendon

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