Los son uno de los alimentos más consumidos en México gracias a su sabor, versatilidad y alto valor nutricional; sin embargo, para muchas personas también son sinónimo de inflamación y molestias digestivas.

Lo que pocos saben es que su método de cocción marca la diferencia entre un consumo placentero y uno irritante. Por eso, te decimos cómo prepararlos para que resulten fáciles de digerir.

¿Por qué los frijoles causan inflamación?

De acuerdo con el sitio Medicover Hospitals, una de las principales razones por las que los frijoles pueden provocar gases e es su alto contenido de oligosacáridos, un tipo de carbohidratos complejos, como la rafinosa y estaquiosa.

Debido a que nuestro organismo no produce la enzima necesaria para digerir esos compuestos, llegan al intestino grueso y son fermentados por las bacterias intestinales, provocando molestias digestivas.

A pesar de ello, este alimento es una excelente fuente de fibra que favorece la salud intestinal, ayuda a regular el tránsito digestivo y previene el estreñimiento. Y para obtener esos beneficios, es importante saber cómo prepararlos.

Los frijoles pueden ser complicados de digerir por sus compuestos. Foto: Freepik
Los frijoles pueden ser complicados de digerir por sus compuestos. Foto: Freepik

Leer también

[Publicidad]

¿Cómo cocinar los frijoles para que no te inflamen?

Técnica previa a la cocción

De acuerdo con la nutricionista Tatiana Zanin, en un artículo del portal de divulgación científica Tua Saúde, una de las maneras más efectivas de reducir la ocasionada por los frijoles es dejarlos en remojo de 10 a 12 horas antes de cocinarlos.

Una vez transcurrido ese tiempo, el siguiente paso es desechar el agua; posteriormente, se vuelven a enjuagar los granos y, por último, se cambia el agua para comenzar la cocción.

Este proceso sencillo reduce la cantidad de oligosacáridos que, como lo mencionamos anteriormente, nuestro organismo no logra digerir por completo y que están relacionados con la formación de gases.

[Publicidad]

Tiempo de cocción

Este factor también influye, por lo que la nutricionista aconseja cocinar los frijoles durante aproximadamente 30 minutos en una olla de presión, o entre 60 a 90 minutos en una olla normal.

Esa cocción ayuda a la descomposición de los oligosacáridos, tanto de los frijoles como de otras legumbres.

Y de igual manera, sirve para que una parte de la cáscara del frijol se desprenda, haciéndolos más fáciles de deglutir y metabolizar.

[Publicidad]

Agregar hierbas digestivas

Finalmente, se sugiere incorporar hierbas aromáticas como epazote, laurel, anís, hinojo o comino durante la preparación, ya que contienen compuestos bioactivos (entre ellos, eugenol, metil chavicol y anetol) que favorecen el proceso digestivo y reducen los cólicos abdominales.

Los frijoles se pueden comer solos, en guarnición o en caldos y sopas. Foto: Freepik
Los frijoles se pueden comer solos, en guarnición o en caldos y sopas. Foto: Freepik

Los son un alimento rico en proteína vegetal, fibra, vitaminas y minerales, por lo que no hay razón para excluirlos de tus comidas; solo basta con mejorar su preparación.

Leer también

[Publicidad]

Recibe todos los viernes Hello Weekend, nuestro newsletter con lo último en gastronomía, viajes, tecnología, autos, moda y belleza. Suscríbete aquí:

TEMAS RELACIONADOS

Google News

[Publicidad]