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edgar.luna@eluniversal.com.mx
El 2 de abril de 1987, la Selección Nacional Mexicana regresaba de un viaje sui generis a Bermudas , donde perdió 2-1.
Sí, se perdió ante Bermudas. El equipo que dirigía Mario Velarde , quien había entrado en relevo de Bora Milutinovic , mordió el polvo ante un rival infinitamente inferior, al que en enfrentamientos pasados había goleado en varias ocasiones escandalosamente.
Las críticas de la prensa nacional en ese tiempo fueron fuertes, muy fuertes, tal como serán ahora sí es que se llega a caer en el duelo que tendrán en la Liga de Naciones de la Concacaf, mañana. “Las críticas siempre serán fuertes, ayer, hoy y mañana, y más si se llega a perder de esa forma, cuando el equipo que no tiene tanta tradición le gana al poderoso”, recuerda Eduardo de la Torre , el Yayo , quien jugó aquel partido del 87.
Y sobre ese encuentro, “la verdad es que recuerdo poco”.
Lo principal, más allá de la llegada a la isla, “fue que jugamos en una cancha sin tribunas, sí, a campo abierto. Alrededor de lo que era el terreno de juego estaba la gente, ahí parada, no mucha, como a un metro, lo único que los separaba de nosotros era un lazo, y de lo que más recuerdo es que la cancha era un desastre y en la derrota mucho tuvo que ver cómo botaba el balón” .
De la Torre
, extécnico, exdirector deportivo y ahora comentarista, espera que este tipo de juegos, “le sirva mucho a los chavos que viajan con el técnico. No es que por un partido madures, eso se gana poco a poco, pero es una experiencia que ayuda a terminar con esa maduración. Ojo, no por ese juego vas a ser mejor o peor, pero servirá para su futuro”.
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