En un par de días empieza el Mundial. Trece partidos repartidos entre la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara. Es una vitrina extraordinaria. Millones de personas llegarán, verán, y se formarán una opinión sobre el país. Ojalá que el futbol no decepcione, pero además, hay que aprovechar el momento para ver cómo están estas tres ciudades, más allá de sus estadios.
La Ciudad de México es la zona metropolitana más grande del país. La más diversificada. La más sofisticada en términos financieros. Y sin embargo, cayó ocho posiciones en el ranking del Índice de Competitividad Urbana 2026 del IMCO. Los números lo explican.
El salario promedio es de 12,669 pesos al mes, 500 pesos menos que el promedio de las ciudades grandes del país. La informalidad laboral es 49.8%. Solo hay 13 créditos hipotecarios por cada mil adultos, cuando el promedio de ciudades comparables es de 23. Apenas una de cada tres nuevas viviendas se construye dentro de la zona conurbada; las demás, cada vez más lejos. Los trabajadores se alejan, los traslados se alargan y los costos económicos de esa distancia crecen.
El deterioro en la infraestructura de la ciudad es evidente, no existe cantidad de pintura morada que lo disfrace. A eso se suman deterioros en variables importantes: la cobertura educativa cayó tres puntos porcentuales, los residuos sólidos aumentaron 10%, la percepción de corrupción alcanza el 88.9% y la ciudad casi duplicó la tasa de agresiones a periodistas. La CDMX sigue siendo la ciudad más compleja y vibrante de México, pero las condiciones de vida no mejoran al ritmo que su escala permitiría.
Guadalajara subió dos posiciones hoy ocupa el 2do lugar entre las 21 ciudades grandes de México. Se caracteriza por su innovación. La ciudad genera 7.8 patentes por cada 100 mil personas en la fuerza laboral. El promedio de ciudades similares es de 2.3. Detrás de esa cifra hay startups, universidades e industria tecnológica en crecimiento. Hay industrias creativas y una escena culinaria extraordinaria.
Un dato revelador es el de la vivienda: 50.6% de las nuevas construcciones se hicieron dentro de la ciudad consolidada, cuando el promedio de ciudades similares es 31%. Guadalajara está creciendo hacia adentro, no hacia afuera. Eso significará eventualmente —porque aún prevalece el caos vial — menos tiempo en el coche y mejor calidad de vida para sus habitantes.
Monterrey ocupa la quinta posición en el ICU 2026. Sigue siendo una de las ciudades más competitivas del país y los datos lo respaldan: salario promedio de 15,475 pesos al mes, un incremento de más de 2,300 pesos respecto al ICU 2024; informalidad de 33%; reducción en el costo de la electricidad y caída del 30% en el robo de vehículos. 2.39% de sus empresas tiene más de 50 empleados, el mayor porcentaje de su categoría.
Sin embargo, Monterrey perdió terreno relativo. No porque haya empeorado, sino porque otras ciudades mejoraron más. Querétaro avanzó. Guadalajara avanzó. El ICU no mide solo si una ciudad mejoró; mide si mejoró más que las demás.
Las tres ciudades son enormes al igual que sus retos. Son ciudades que no pueden ni deben parar en construir capacidad física y generar talento. El Mundial llegará a las tres, pero el legado que cada una construya dependerá de lo que decidan hoy.
@ValeriaMoy

