El poder manipulador de las redes sociales está quedando manifiesto con esta campaña de odio en contra de los argentinos, a partir del mundial.

No podemos negar la conducta antideportiva de algunos jugadores de la selección argentina, que después de haber sido derrotados en el partido final canalizaron su frustración en agresividad contra los triunfadores. Sin embargo, la actitud de unos cuantos no justifica el odio contra todo un país.

Prefiero quedarme con la imagen de un Lionel Messi, -el capitán del equipo-, que mientras a sus espaldas estaba la trifulca, -él como un quijote-, mostrando gran caballerosidad empezó a recorrer el campo felicitando a cada uno de los jugadores españoles que se encontraba en su camino. Y en su mensaje del día siguiente, -en su cuenta de “X”-, reconoció que los españoles fueron mejores y por tanto, aceptó que merecían el triunfo.

A final de cuentas son “cosas del futbol”. Un gran equipo puede tener un pésimo día y su contrincante un día glorioso, donde sólo cabe el adjetivo “perfección”. Sin embargo, el nivel futbolístico de ambos adversarios es el mismo… a uno le tocaba ganar y al otro perder.

O como le sucedió a México en el partido contra Inglaterra, en el que nuestro equipo fue superior y sin embargo le tocó perder.

Las redes sociales han capitalizado todos los estereotipos forjados a través de los años en contra de los argentinos, más algunas desafortunadas opiniones de hinchas grabadas por los medios de comunicación en el contexto de este Mundial de Futbol.

Sin embargo, para conocer un país hay que visitarlo y vivir su día a día en las calles, restaurantes y espectáculos. En Buenos Aires uno descubre gente amable, educada, que trata con gentileza al turista.

Se ha generado una campaña en redes sociales que lleva 23 millones de firmas para exigir a la FIFA desafiliar a Argentina, lo cual es ridículo.

Que la FIFA castigue a los jugadores causantes de la trifulca es justo, para evitar que en lo sucesivo suceda algo similar que empañe otros torneos, -así como se castiga la violencia provocada por las porras en los estadios-, pero el pueblo argentino no debe estar siendo objeto de esta injusta campaña de odio.

Esta campaña ha llegado al extremo de generar en varios países acoso en contra de los argentinos residentes, lo cual se convierte en un grave riesgo de violencia.

El día de mañana este mismo fenómeno en redes sociales puede volverse contra México y calificarnos como un país de narcos, englobando en este desafortunado calificativo a toda esta gran mayoría de mexicanos honestos, esforzados trabajadores, luchones, resilientes sobre la adversidad y honorables.

Es mucho pedir manifestar oficialmente solidaridad de nuestro país frente a este fenómeno, pues nuestros gobiernos, -de México y Argentina-, están confrontados ideológicamente.

Pero por lo menos no caigamos en la provocación de engancharnos con este discurso de odio, pues con la “misma vara” después podremos ser medidos los mexicanos.

RUDEZA INNECESARIA

Enfilar contra un ciudadano el poder del estado por una opinión socialmente incorrecta expresada en un podcast privado es rudeza innecesaria que genera el riesgo de acoso, y quizá, hasta de violencia física.

La “influencer” y académica Nat Torres ha sido exhibida en la mañanera a partir de haber opinado en su podcast privado “que se debieran aplicar exámenes de conocimiento básico para ejercer el voto”.

La simple respuesta de la presidenta a la opinión de un ciudadano genera un riesgo innecesario para la persona, como sucedió con la “caballada” morenista que avivó el fuego, y puede estimular acoso por parte de terceros afines a la 4T, e incluso, por parte de autoridades.

Nuestros políticos no dimensionan aún el poder mediático y el de las redes sociales cuando se desbordan emocionalmente en contra de alguien.

Una cosa es contestar la opinión de un político, -o de un líder que preside una organización ciudadana-, y otra la de un ciudadano que ejerce su derecho a la libertad de opinión.

El político, así como el líder ciudadano que dirige una organización, desde que decidieron participar en la “arena pública” aceptaron los riesgos de expresar su opinión. Además, tienen un partido político o una organización que los defienda.

Esta opinión debiese haber sido contestada desde el IFE o desde MORENA, pero nunca desde la mañanera, porque representa el peso del poder del estado… Rudeza innecesaria.

NOVATADAS

La violencia que se ejerce dentro del ámbito académico y de las instituciones militares como parte de las “novatadas”, o desde las religiosas, debe ser castigada.

El caso del asesinato de la adolescente Dafne Zapata en un curso de verano de una academia militarizada en Tamaulipas, pone el dedo en la llaga, de la falta de supervisión de las instituciones educativas sobre la operación de muchas escuelas, donde el acoso y el bullying en contra de alumnos en posición de vulnerabilidad han generado graves tragedias y donde las autoridades del plantel irresponsablemente se “lavan las manos” y no aplican la disciplina.

Deben crearse leyes que castiguen los abusos y además, protocolos que deben seguir las autoridades escolares en los planteles al primer indicio de violencia.

Y no sobra poner atención también sobre la violencia en los “anexos”, que son esas clínicas privadas para la atención de alcoholismo y drogas, -con bajo costo-, donde las familias de clase media baja y baja internan a sus jóvenes para atender adicciones y donde con violencia y golpes se resuelven las crisis que debies

en ser tratadas con medicamentos, atención médica y psicológica. Los anexos son operados por gente improvisada y sin conocimientos básicos y la violencia ha llegado a generar muertes.

Además, en algunas regiones, el crimen organizado ha tomado control de algunos anexos.

¿Qué esperan las autoridades del sector salud para supervisar a estos “negocios”?

¿DÓNDE QUEDÓ EL DINERO DEL HUACHICOL FISCAL?

Hoy que la presidenta Sheinbaum pretende combatir el huachicol, -lo cual no hizo su antecesor-, se vuelve urgente investigar dónde quedó el dinero generado por este delito fiscal.

Se reconoce el desvío de 600 mil millones de pesos, -que equivalen a 30 mil millones de dólares-, como el daño al fisco, cantidad imposible de ocultar en efectivo y por tanto, debe estar invertida en la banca. Sin embargo, hay prestigiados analistas que elevan esta cantidad hasta 750 mil millones.

¿Y la UIF de Pablo Gómez dónde estaba mientras sucedía este ilícito y generaba cantidades exorbitantes de dinero?

Frente a estas cifras, se percibe ridículo sobredimensionar las acusaciones contra la empresa de Ruffo Appel como el gran cártel del huachicol. Además, centrar en su persona las acusaciones convierte a este asunto en violencia política.

Los diputados de MORENA Arturo Ávila y Andrea Navarro, -mas otros diputados de ese partido-, hicieron escarnio de este exgobernador panista en una sesión del pleno de esa cámara.

Arturo Ávila declaró a Ernesto Ruffo “El rey del huachicol”, con el sarcasmo que le es característico y Andrea Navarro hizo mofa de su apellido.

Aún no es declarado culpable y ya los morenistas lo enjuiciaron sólo por ser un ícono político del PAN. ¿Y dónde están Rocha Moya e Insunsa?... libres y bajo la protección de este régimen. Según el gobierno de Estados Unidos, -quien los reclama en extradición-, ambos tienen vínculos con el Cártel de Sinaloa y ello significa violencia y asesinatos, pero la presidenta dice que no hay pruebas y por están libres mientras Ruffo está en prisión preventiva. ¿Eso es justicia? Seguramente es la justicia tribal morenista, de que la ley se pone al servicio de quien ejerce poder.

¿A usted qué le parece?

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