Después de siete meses en el limbo, el equipo propiedad de Lawrence Stroll —en el que ha invertido millones de dólares— parece enderezar un barco que parecía hundido y, como ha expresado su propio socio técnico, gerente y jefe de equipo, el inglés Adrian Newey, la escudería verde busca “alcanzar un nivel de respetabilidad”.

Muy pronto en la pretemporada en Bahrein, Aston Martin supo que su velada promesa de ser el caballo negro estaba rota, casi porque así nació.

En el papel, la unión de tres de las mayores fuerzas históricas de la F1 en las últimas décadas parecía la receta para el éxito: Honda como proveedor de motores; Adrian Newey, el mejor diseñador de autos de todos los tiempos; y Fernando Alonso, piloto bicampeón del mundo con hambre de revancha.

Además, Lawrence Stroll sumó capital árabe a la escudería, lo que trajo recursos para construir las mejores instalaciones de un equipo de Fórmula 1 con el túnel de viento más avanzado.

Sin embargo, Honda no estaba listo para asumir el reto, la mayoría de su staff enfocado en F1 se había desmantelado en 2021, luego del anuncio que se marchaba de la máxima categoría, lo cual rectificó 18 meses después. Ese año y medio de retraso es lo que ha tenido que remontar la marca japonesa en siete meses.

Aston Martin ha pasado de estar al borde del colapso, a recuperar la confianza después de aceptar sus errores, bajar la cabeza y poner manos a la obra.

La tarea ha sido colosal, hasta el punto no sólo de llevar diferentes actualizaciones al auto sino hasta prácticamente rediseñar su chasis, el nuevo AMR26B que ha llevado el equipo este fin de semana a Hungría, en donde todo, excepto el motor y la caja de cambios, son nuevos.

Alonso no sólo dio el visto bueno, sino que puso al auto en Q2 por primera vez en el año, sacando al equipo del fondo de la tabla para aspirar ahora a la posición 16.

Aston Martin estrenará un nuevo motor Honda el próximo miércoles en Zandvoort, lo que le dará —según especulaciones— hasta 50 caballos de fuerza.

Un paso más que importante para un equipo de F1 en sólo siete meses y que representaría todo un renacimiento no sólo para lo que resta de la temporada, sino hacia 2027, donde la escudería inglesa podría acercarse a ser en todo lo que se espera de él.

@jorgedialogante

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