Siendo como es, una expresión que se utiliza en el futbol, de cuyas reglas confieso mi ignorancia, entiendo que se aplica esa frase cuando en un juego se puede anular un gol como una sanción aplicable por una equivocación. Es así que en estos tiempos próximos a una confrontación mundial de ese deporte la empleo, con respeto, a la forma en que está gobernando nuestra Presidenta; muchas de las decisiones oficiales están fuera de lugar, equivocadas sin consecuencias positivas y además presentadas con frecuencia.

De esas disposiciones a mi juicio erróneas podemos mencionar algunas; su sin sentido viaje a Barcelona y pedir ayuda en beneficio de la dictadura cubana, y retratarse con adversarios ideológicos del Presidente más poderoso del planeta, cuando está por firmarse un muy importante tratado comercial.

La “ayuda humanitaria” que le cuesta a quien me está haciendo favor de leer y a mí, con el pago de nuestros impuestos, a Cuba ante el fracaso de la dictadura cubana y el pago a los médicos cubanos cuyo sueldo se le entrega a las autoridades de ese país.

Su decisión de decir que su boleto para estar en la inauguración del campeonato mundial de futbol, lo va a regalar, porque ella lo verá desde el Zócalo. Es entendible si prevé que puede recibir muestras de desaprobación del público, se las ha ganado y debe asistir.

Su discurso del 5 de mayo en el que gritó fuerte que nadie desde el extranjero puede intervenir en las decisiones de gobierno de México, lo cual es absolutamente cierto, pero de ninguna manera solicitar la extradición de un presunto delincuente, puede sentirse como una intromisión en los asuntos internos del país.

Sostener la fuerza de la soberanía y su defensa vigorosa porque unas personas extranjeras participaron en el desmantelamiento de un laboratorio de narcóticos, sin que nadie hubiera, desde el gobierno federal, realizado ninguna acción para acabar con él.

La protección al gobernador de Sinaloa y a otros mexicanos señalados por el gobierno de Estados Unidos como presuntos responsables de delitos contra la salud, cuando existen evidencias de ilegalidades.

Su postura, de seguir atacando a Cortés, al estilo de López, y continuar con esa enferma postura, además de dañina y negativa de dividir, atacar y confrontar a la sociedad como propósito de gobierno.

Sus sin sentido críticas a Zedillo y Calderón por la ayuda que recibieron de Estados Unidos y que calificó de intervencionistas.

Su ilegal declaración en contra de lo que dice la Ley de Extradición, de pedirle al gobierno americano le entregue pruebas a la Fiscalía, cuando estas deben darse, en un término de 60 días, al juez que vaya a resolver sobre la extradición.

Por esas razones, ha recibido y se ha ganado una tarjeta roja. Esta 4T, está destruyendo a México, con la complacencia de los millones de mexicanos que reciben a cambio de nada, solo por ser madres solteras, ancianos o jóvenes sin trabajo ni estudio, una cantidad de dinero. Y que, además de sentirse avergonzado el gobierno porque aumenta el número de esos recipiendarios, se siente orgulloso.

Acabo con otro término futbolístico, un auténtico “autogol” que es ir a recibir órdenes del señor López. La Presidenta es usted. Ya Basta, comience a gobernar con sus ideas, y con colaboradores de usted, no de Palenque, y si eso le costara el puesto, que no podría ser, eso es preferible a que la historia la considere como una servil empleada de su antecesor, y no la primera mujer con la banda tricolor en el pecho que con pasión, valor y entrega sirvió a México.

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