[Publicidad]
juan.arvizu@eluniversal.com.mx
La esperanza se debilita y se quiebra entre quienes esperan familiares vivos hallados entre los escombros del sismo. Muchos otros duelos afligen a la gente en la Ciudad de México.
Hay dolores que empiezan a manifestarse en llanto y también con expresiones de ira ante las pérdidas materiales.
En Álvaro Obregón 286 el sufrimiento familiar llega a rescatistas, policías, voluntarios, médicos, paramédicos militares y periodistas.
La angustia flagela a madres y hermanos, que por momentos comentan que esperan a su ser querido, vivo o muerto, para, en este caso, honrarlo y despedirse de él.
Es el momento de la fe. Las múltiples zona cero se han achicado o levantado.
La circulación de vehículos es normal. La presencia de voluntarios es menor. No hay escenas de emergencia.
Una comisión de creyentes ha llegado y canta en la noche del miércoles por las almas de quienes quedaron atrapados en el 286.
Durante la mañana se presenta un grupo con una figura de la Virgen de Fátima, reconocida como intercesora en casos imposibles y sobre todo desesperados.
Otros voluntarios ofrecen terapias a base de masaje, a la gente en general, a familiares dolientes y a rescatistas, quienes han abierto las entrañas del derrumbe, que han visto los cadáveres recuperados y que salen de ese infierno a descansar un momento para regresar al esfuerzo colectivo.
La vida sigue. En las áreas de desastre, miles de familias esperan las inspecciones de especialistas que les den certeza y autorización para volver a sus departamentos y casas, como condición mínima de una vuelta a la normalidad, como requieren los adultos mayores.
Vecinos de áreas dañadas buscan ayuda y, a la vez, ofrecen apoyo a otros en condiciones de mayor desventaja. Son pasos de la esperanza y de las ganas de vivir.
El terremoto del pasado 19 de septiembre deja enseñanzas, dice Juan Carlos Gutiérrez Santana, director de la Brigada de Rescate Topos México K-9.
En Álvaro Obregón 286 una brigada de Scientology brinda terapias dirigidas a dar alivio al dolor físico y también a liberar a las personas que “están atoradas en lo que sucedió”, dice la voluntaria Sara Hagen.
[Publicidad]
Más información

Nación
EN VIVO: Informe de Sheinbaum en el Monumento a la Revolución; sigue aquí el minuto por minuto

Destinos
Así es el nuevo parque con tirolesa y puentes colgantes en CDMX

De última
Quiénes no deben usar el spray de sal de mar en el cabello

Colegio de Ingenieros Civiles de México
La resiliencia a 40 años de la creación del Sistema Nacional de Protección Civil






