
Lo verdaderamente grave es el mensaje a la sociedad: combatir al crimen puede costarte persecución política

Lo verdaderamente grave es el mensaje a la sociedad: combatir al crimen puede costarte persecución política


Cuando el poder público se vuelve rehén de intereses criminales, el Estado deja de proteger y empieza a administrar la violencia





Porque la deuda no se paga sola. Se paga con impuestos, con recortes o con oportunidades perdidas

