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Entre lluvia y abucheos Memo Ochoa sale a la cancha del Universitario a calentar.
La parcialidad de los Tigres , en su gran mayoría, no reconoce la trayectoria del portero americanista que toma un balón en el área designada, lo rueda y lo lleva con el pie a uno de los extremos, y después al otro. Memo responde a los abucheos con aplausos.
Corre alrededor del área mientras Óscar Jiménez pelotea con el entrenador de porteros de las Águilas Torruco.
El mundialista se hinca en el punto de penalti, se estira, se toma del balón y ve hacia el fondo donde entrena Nahuel Guzmán.
Y al fin, se mete debajo de los tres palos y recibe tiros del portero suplente y el entrenador. Recibe indicaciones, se peina sus chinos y sigue en la práctica, se mueve de un poste al otro.
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