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Desde su habitación en Acapulco, el argentino Diego Schwartzman vivirá el Clásico entre Boca Juniors y River Plate.
El tenista se prepara para el Abierto Mexicano, pero se da el tiempo necesario de dos horas para encerrarse y disfrutar del duelo más popular en su país y apoyar al equipo de sus amores, el club xeneize.
“Tengo varias aplicaciones en mi celular para ver el futbol de Argentina en mi habitación”, comentó el albiceleste a EL UNIVERSAL Deportes, nervioso por lo que significa el compromiso ante el Millonario, ya que la televisión mexicana no transmite el balompié sudamericano.
“Espero que gane Boca, pero River ha jugado muy bien en los años recientes, de una manera espectacular. Los últimos partidos han sido empates, entonces que se gane hoy”, añadió Schwartzman, quien aprovechará al clima de Acapulco para disfrutar del Clásico.
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La inquietud para Diego es el estado físico de Edwin Cardona y Carlos Tévez, figuras y líderes de los xeneizes, quienes presentaron problemas físicos previo al cotejo ante el Millonario.
El tenista –ubicado en el octavo sitio del ranking mundial– especificó que se conformaría con el empate esta tarde en La Bombonera, solo si se corona el próximo fin de semana en el torneo mexicano.
Con un mate, Schwartzman observará el Clásico, a la espera de su presentación sobre la duela dura de Acapulco.
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