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El beisbol siempre es diversión, pero el Juego de Estrellas significa salir al diamante sin presión.
El National Park de Washington recibe esta noche la edición 89 del Clásico de Media Temporada, que parece alineado por la geografía y el sentimentalismo para que los jugadores de casa (Nationals), brillen.
Brice Harper se encargó anoche de darles una celebración a los fanáticos de Washington, que esperan que su novena por fin cumpla con los pronósticos de Serie Mundial.
Al menos en el hockey ya festejaron hace menos de dos meses el triunfo en la Stanley Cup, pero desean ver a su equipo de beisbol jugar el Clásico de Otoño.
Scherzer será el primer lanzador en comenzar clásicos de media temporada en campañas consecutivas para la Liga Nacional, desde Randy Johnson, en 2000 y 2001. Es el primero en abrir en su parque como local desde que Matts Harvey lo hiciera en 2013, con los Mets.
Enfrentará a Chris Sale, serpentinero de los Red Sox de Boston. Sale se une a Lefty Gómez (LA, 1933 a 1935) y Robin Roberts (Liga Nacional, 1953 a 1955) como los únicos en realizar tres aperturas en este encuentro que reúne a las mayores figuras de Grandes Ligas.
El Juego de Estrellas ya no define la localía en Serie Mundial, pero la diversión está garantizada.
ariel.velazquez@eluniversal.com.mx
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