Casos de corrupción, tragedias y transformaciones han imperado en los políticos estatales en los últimos 10 años. Varios gobernadores de la llamada nueva generación del PRI se vieron envueltos en desvío de recursos que, a la postre, le costó a su partido perder espacios, en Veracruz, Quintana Roo, Tabasco y Chihuahua, que eran sus bastiones. También destaca la elección del primer gobernador independiente que ganó sin apoyo de un partido político.

Con toda probabilidad, el presidente sabe que no enfrenta ningún riesgo de golpe de Estado ¿A qué vienen entonces los tuits del sábado? ¿Por qué alertar sobre un peligro inexistente?