
Considerada un barrio bravo, La Candelaria de los Patos fue demolida en los años 60 para convertirla en jardines y centros de recreo; sin embargo, hoy sigue siendo considerada como una zona peligrosa. El paso de patos silvestres por este lugar en las épocas prehispánica y colonial, es uno de los rasgos que dio origen a su nombre












