Se trataba de un hombre elegante y, por lo tanto, discreto, sutil, prudente, generoso y con un finísimo sentido del humor, que eludía las ostentaciones...
Siegfried Lenz consideraba que Böll se había propuesto representar su tiempo para todos los tiempos. Lo ensayó con una sencillez semejante a la de sus personajes
Javier García-Galiano09/12/2017
El tío Serge
Javier García-Galiano25/11/2017
La ira y la fe
Javier García-Galiano13/10/2017
Territorios
Javier García-Galiano01/09/2017



