¿Qué hacemos con las miles de mujeres que hoy están intentando decir que algo no está bien, antes de que su sufrimiento se vuelva insoportable y tenga consecuencias catastróficas?

La tarjeta roja de Balogun suspendida tras una llamada de Trump a Infantino, la reacción indignada de Bélgica, el cuestionamiento de miembros del Parlamento Europeo, no son una anomalía