
Es un desdén a la legalidad que parece inspirarse en el de El Supremo, quien cree que lo que él considera la justicia está por encima de lo que las instituciones consideran las leyes

Es un desdén a la legalidad que parece inspirarse en el de El Supremo, quien cree que lo que él considera la justicia está por encima de lo que las instituciones consideran las leyes

Qué bueno que El Supremo eligió a la ciencia experta en vez de llamar a la Primera Científica Patria, Elena Álvarez-Buylla...

Paz quiso mucho (¿quién no?) a Pellicer. Lo conoció en San Ildefonso en 1931, cuando era maestro preferido de su generación y les enseñaba quiénes eran Villaurrutia, José Gorostiza y Jorge Cuesta



Más allá de la evidente intimidación legal con apoyo de la SFP, es fascinante que Álvarez-Buylla haya ignorado la presunción de inocencia...
Dudo que haya sido casualidad que la semana pasada, en julioastillero.com, el periodista de ese nombre entrevistase a John Ackerman, quien procedió a repetir las ideas de El Supremo sobre la derechización de la academia

El método de Álvarez-Buylla y de Romero Tellaeche no es sino traslado del otro, el método de El Supremo: se hace lo que venga en gana
A un mes de haberla entregado, Álvarez-Buylla no se ha rebajado a responder nuestra carta, que ya tiene más de 270 firmantes de 90 entidades académicas de todo el país