Guillermo Fadanelli25/04/2016
Hurto y ausencia
Y después de eso hay que vivir, y llevar las imágenes de la melancolía consigo y en los hombros, y aprender a que si quieres estar, debes soportar
Y después de eso hay que vivir, y llevar las imágenes de la melancolía consigo y en los hombros, y aprender a que si quieres estar, debes soportar
No voy a quejarme, pero volveré a mi costumbre de no poner atención en la pantalla, a considerarla un murmullo carcelario, un simple rumor que me permite concentrarme en otros asuntos no sometidos a la censura
Mi amigo, Guillermo, herido, salió del carro y pálido e incrédulo fue a buscar mis restos, mis huesos desquebrajados, el batidero de sangre, pero no encontró nada
No me avergüenza preguntar y pedir explicaciones al respecto de lo que no sé y por suerte ninguna respuesta me deja satisfecho del todo