El organismo explicó que no hay una colaboración entre autoridades federales, estatales y municipales, que permita determinar cuántas personas han tenido que dejar su hogar en los últimos años por la violencia, por fenómenos naturales o por el surgimiento de grupos de autodefensa

En Sonoyta, los pocos habitantes miran con zozobra a través de las ventanas; a pesar de la presencia de fuerzas federales, los grupos criminales se disputan la plaza