
En el último tramo de su sexenio, 1982, José López Portillo y su familia se vieron envueltos en polémicas por las millonarias cantidades que destinó del erario a cuatro mansiones en la zona de Cuajimalpa, serían para sus hijos, pero cuando conoció a Sasha todo cambió. Aquí te contamos la historia. Texto: Angélica Navarrete










