Desde el 16 de octubre pasado, en México no hay procurador general. Coincidentemente, en estos meses, se van acumulando pifias en la PGR. ¿Es la falta de procurador? ¿O será que la persecución de los delitos se acomoda a los tiempos electorales?

Algunos funcionarios allegados al equipo mexicano que renegocia el TLC han empezado a fantasear con una idea, a la que cada día empiezan a asignarle más probabilidades de volverse realidad.