Economías ilegales, del narcotráfico a la minería, pasando por el lavado de activos, están afectando las campañas en los países de la región, no sólo con financiamiento, sino incluso imponiendo candidatos

¿Podrá la izquierda convocar hoy a un proyecto universalista, de justicia y progreso que la desplace de la marginalidad en la que se encuentra en tantos países?