Hace unas semanas que el Fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, acusó al entonces gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y a sus más cercanos colaboradores de tener vínculos con el crimen organizado, las señales de alerta se prendieron en el movimiento que llegó al poder político en el 2018 con su líder Andrés Manuel López Obrador.
En efecto, fue tal el éxito de la estrategia política de AMLO implementada a lo largo de los años, que cambió el mapa de control político con la obtención de la mayor parte de las gubernaturas del país, en muchos casos ocurrió en los primeros procesos electorales en que participaba, situación que marcó el curso de la política mexicana.
En poco tiempo consolidó un gran poderío como en años no se había visto, contando con la simpatía mayoritaria, reflejada en las urnas en votaciones históricas para una opción de izquierda. Luego con el triunfo abrumador de la primera mujer candidata proveniente de ese movimiento, la actual presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Morena siguió el crecimiento y la edificación del llamado segundo piso de la transformación.
Pero como en todo, hay personajes traviesos, leales o desleales y el exgobernador Rocha quedó en la mira y se convirtió en una presa fácil para integrar una investigación, aunado a que el Departamento de Justicia de Estados Unidos, tiene un ramillete de testigos en sus cárceles. Por ello, tal y como lo expresé en este espacio hace quince días, la escena política se ha convertido en una batalla donde los misiles son ahora las acusaciones e investigaciones de los fiscales americanos y llegan con filtraciones de que vendrían más imputaciones contra políticos del mencionado movimiento.
Paralelamente, llegó la reforma constitucional impulsada para anular una elección si se comprueba la injerencia del extranjero que afecte los resultados electorales. Sólo basta recordar cómo intervenía la extinta USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) en la política, siendo incluso uno de los principales patrocinadores de la reforma al sistema de justicia penal con la implantación de los juicios orales en la época de gobiernos panistas.
Así que el apetito de incidir siempre ha estado latente, aunque muy contenido. Hoy ese escenario se mueve, y tan importante es para el líder moral del movimiento cuidar el proyecto Morena y su futuro, que reapareció hace unos días defendiendo al gobierno de la presidenta Sheinbaum, con argumentos de fondo y un lenguaje accesible para que el mensaje llegue a toda la población. Hoy la prioridad más preciada es una estrategia panorámica y de largo alcance para hacer la defensa íntegra del movimiento.
Debemos recordar que Morena viene de las luchas en las calles, ha sobrevivido a los señalamientos e investigaciones de las agencias de inteligencia nacionales e internacionales, y en su momento sostuvo una lucha intensa con el régimen político anterior aquí en el país, así es que la piel la tiene muy gruesa y llega con experiencia en esas lides.
A días de que arranque la Copa Mundial de Fútbol, los jugadores ya han comenzado a calentar, otros se quedarán en la banca o se irán a los vestidores. El silbatazo del árbitro dará por lo menos unas semanas en donde veremos grandes jugadas, pero en otras canchas y estadios. Así es que todos tienen su alineación con sus estrategias, deseando, desde ya, todo el éxito a nuestra selección que se viste de verde.
Abogado y activista, maestro en Ciencias Penales. Autor del libro “El Ciudadano Republicano y la Cuarta Transformación”.
@UlrichRichterM

