“Más Marus Campos y menos Rochas Moya”, esa es la expresión más clara de las opciones que tenemos como país. Lo verdaderamente increíble es que el gobierno de Morena –que es el gobierno de México– ha optado por Rocha Moya.
A estos niveles nos ha orillado la realidad que ha construido Morena al gobernar. Su manera de actuar cada vez es más previsible: no dialogan, no les importa el derecho, cada político de ese partido trabaja para sí mismo, se les puede vincular con el crimen organizado y su fin justifica los medios.
Por esto último no les importa citar a un periodo extraordinario y modificar lo que estorba para tratar de robarse la próxima elección y llegar a vergonzosas reformas como las que les van a permitir que anulen la elección por cualquier “injerencia extranjera” en las elecciones. Y para eso le regalaron a los Magistrados Electorales no sólo un año más, sino también la posibilidad de reelegirse.
Por justificar todos los medios para quedarse en el poder, decidieron dar trato diferenciado al gobernador que pacta con el crimen organizado. Es increíble que a una gobernadora como Maru Campos que cumple con su deber de proteger a las familias mexicanas, el gobierno haya decidido perseguirla y citarla en la Fiscalía General de la República preparándole una celada en Ciudad Juárez donde viven los dos aspirantes de Morena al gobierno del Estado.
Distinto fue el caso de Rubén Rocha Moya. A este personaje, por ejemplo, no sólo EU pidió su extradición, sino que cientos de miles de sinaloenses firmaron la solicitud de su renuncia por estar coludido con el crimen. Me constan historias en las que se acusa a la Fiscalía del Estado (nada más y nada menos) de estar coludida con el crimen organizado. Pero a Rocha, el gobierno de Morena prefirió protegerlo. Exigió pruebas a EU que solicitaba la extradición del gobernador como de secretarios de estado. Y aunque dos del gabinete se entregaron a las autoridades de Estados Unidos, Morena se sostiene pidiendo pruebas.
Por presión social, les llegó un poco de recato y decidieron citar también a Rubén Rocha a la Fiscalía de Sinaloa, pero lo hicieron en Culiacán sin fecha ni hora. Nos enteramos que ya había comparecido.
Claro que las diferencias se notan también en quienes apoyan a una y quienes a otra. Cuando a Maru Campos la quisieron acusar de “vendepatrias”, en la Cámara de Diputados los del PAN hacíamos sentir nuestra indignación por la injusticia que se pretende cometer contra Maru Campos; pero en el caso de Rubén Rocha, al saber la noticia, hubo silencio, tensión, preocupación… ¡imagínense!
El caso de Maru es tan grave que ha logrado unir, pero el caso de Rubén Rocha no hay a quien logre unir a nadie en su defensa.
Por eso, la concentración que se hizo en Chihuahua para apoyar a Maru fue hermosa. No hubo acarreados sino voluntades libres; no hubo tortas y regalos sino la certeza de estar haciendo lo correcto. Muy distinto al mitin de ayer en el Monumento a la Revolución.
La propuesta que se hizo en Chihuahua fue más allá que una anécdota jurídica, y como lo señaló la propia Maru, se trata de algo más que ella misma, se trata de Chihuahua y de México; de ahí que se le pidiera a la jefa de Estado se conduzca como tal y convoque a la unidad para que enfrentemos al crimen organizado que es el verdadero enemigo de México. Pero Morena no lo entiende, los ciudadanos sí. Tendremos que organizarnos y frente a sus trampas, tendremos que resistir, no es la primera vez que lo haríamos; no es la primera vez que en Chihuahua se inicia un camino de gloria y recuperación de la Patria. ¡Viva Chihuahua! ¡Viva México!
Diputada federal. @Mzavalagc

