Desde Puebla, nos platican que para nadie fue una sorpresa la renuncia al PRI y a la dirigencia estatal tricolor del senador Néstor Camarillo Medina. Nos detallan que, desde hace semanas, incluso hasta meses, se veía venir su salida del partido en el que militó durante 20 años y ya andaba coqueteando con Movimiento Ciudadano, donde ahora es su nueva casa. Sin embargo, nos dicen que en la entidad camotera hay quienes se preguntan si aún vale la pena seguir como priista, pues el partido parece más un cascarón, donde sus líderes históricos ahora operan en Morena con buenos cargos. ¿Sería el tiro de gracia la salida de don Néstor?
¿Municipio con manejo estatal?
El que “sorprendió a propios y extraños” en Coahuila, nos cuentan, fue el alcalde de Torreón, Román Alberto Cepeda González (PRI), pues “de un solo golpe” hizo siete cambios en puestos clave de su gabinete. Nos detallan que entre los ajustes están los titulares de Turismo, Contraloría, Desarrollo Económico, Tesorería y la Secretaría del Ayuntamiento y, aunque explicó que serían “para estar en sinergia con la administración de Manolo Jiménez Salinas (PRI)”, varios interpretan que el gobierno estatal estaría tomando el control del municipio y “afilan sus armas” para las elecciones del próximo año, cuando se renovará el Congreso local. ¡Qué tal!
A su suerte, usuarios del ISSSTE
Nos comparten que, en Baja California Sur, los derechohabientes del ISSSTE no soportan el pésimo servicio en clínicas y hospitales. Nos explican que, desde hace un mes, en La Paz los usuarios tienen que soportar 40 grados de calor y 70% de humedad, porque siguen “en mantenimiento” los sistemas de ventilación, mientras en Cabo San Lucas la cosa no pinta mejor, pues a un año de ser inaugurada la clínica hospital, apenas entró en uso el quirófano, además de que siguen las quejas por la falta de especialistas y de trabajadores por maltrato laboral y, aunque el delegado estatal de la dependencia, Ignacio Inzunza Tamayo (Morena), sabe la situación, “ni picha, ni cacha, ni deja batear”. ¡Auch!