Para nadie es ajeno que el sistema de justicia, en nuestro país, no funciona. La justicia en México llega y se dicta según la cantidad de influencias y posición económica que se tenga. El INEGI reportó en su censo de 2023 que el 37.3% de las personas privadas de sus libertad no tienen sentencia, lo que equivale a 86, 984 personas. Nuestra justicia es ineficiente, peor aún si nos cuestionamos: ¿cuántas de las 233, 277 personas que se encuentran en cárceles estatales y federales son inocentes?
Recientemente el periodista Ricardo Raphael ha publicado una investigación profunda y documentada: Fabricación (Seix Barral, 2025) en la que explora el caso Wallace. Denuncia las complicidades políticas que hubo detrás de la farsa construida por Isabel Miranda de Wallace, una mujer, que después de la lectura del libro, se le termina temiendo y repudiando por la manera inhumana con la cual destrozo la vida de personas inocentes.
“El caso Wallace desnuda una disputa feroz de nuestra época dónde la justicia importa menos que el poder a la hora de descifrar la verdad. Se trata de una víctima de secuestro que muy probablemente jamás fue secuestrada, de un muerto que continuó dando testimonio de vida después de su asesinato, de una defensora de derechos humanos que torturó para fabricar culpables, de una banda de criminales inexistente y de una acción de justicia tremendamente injusta.” Estas palabras son una síntesis de lo que sucedió en el caso Wallace, que veinte años después sigue en impunidad y las verdaderas víctimas aguardan en la cárcel esperando que en algún momento les llegue la justicia, aspiran a que el olvido en el cual se consumen sus días pase pronto.
El libro cumple la tarea de ser una denuncia pública, un yo acuso que le da la voz a las víctimas y les otorga el derecho de réplica negado por años; se logra regresar al debate público un tema olvidado por la sociedad y se aspira a que la resonancia de sus quinientas treinta y cuatro páginas, ciento sesenta y un apartados y veintiséis capítulos lleguen a las autoridades pertinentes para reabrir el caso y hacer justicia.
Fabricación es una investigación que dialoga con Una novela criminal (Alfaguara, 2018) de Jorge Volpi, ambos textos retratan lo atroz que puede llegar a ser nuestro sistema de justicia y las componendas políticas. Son sendas investigaciones que hacen el trabajo de las autoridades, no deducen por un interés sino que en la construcción y la presentación de las
pruebas se presenta la verdad, se vislumbran las complicidades y los vínculos entre delincuentes y políticos, no es extraño que ambos casos hayan ocurrido en el sexenio de Felipe Calderón, quien declaró la guerra contra el narcotráfico, pero por los dichos de Genaro García Luna, su Secretario de Seguridad, protegió a grupos criminales afines.
Fabricación es una posibilidad y un anhelo de que la justicia llegue a los inocentes. De que se reabra la investigación y los verdaderos responsables tengan un castigo. La misteriosa muerte de Isabel Miranda de Wallace, tiene mucho parecido al modus operandi utilizado con su hijo Hugo Wallace, no debe de ser un impedimento para conocer la verdad. Quizá, una primera muestra de honestidad sería que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos le quité el Premio que se le otorgó en 2010 a la Sra. Wallace, sería un primer logro para que se reabra el caso. Por lo tanto se agradece el trabajo de Ricardo Raphael, es muestra de ética e investigación periodística.
Hasta aquí Monstruos y Máscaras…