Hay que leer lo que en la pantalla aparece en letras pequeñas, sobre todo ahora que, en una hábil escaramuza, plataformas como Prime y otras están a la busca de incautos a los que les venden el slogan de compra o alquiler de una película, cuando uno ya está pagando por el servicio de streaming. Otras más decentes avisan cuando está incluida en la programación de manera gratuita. La codificación y la oferta ya es cuestión de cada quién. Netflix, por ejemplo, abusa del que se ha enganchado en repeticiones vergonzosas, nuevos remakes e interminables series como "¿Quién Mató a JonBenét Ramsey?" y "El caso Asunta: Operación Nenúfar".
También está en oferta la filmografía del experto en crímenes raros, Joe Berlinger, que se mete hasta Wall Street con el monstruo Bernie Madoff y su defraudada clientela con el esquema Ponzi. La geografía del asesinato en Estados Unidos ofrece un terreno fértil para el drama y el thriller, con el caso que eriza la piel y que hace que hasta los cocodrilos de temibles pantanos y costeras malvadas tiemblen. Las interminables series de episodios sin límite, como la mexicana "¿Quién mató a Sara?" o las dedicadas al morbo del asesinato de Paco Stanley: "¿Quién lo mató?" y “El show” son unas sinvergüenzadas, como el patiño que lo puso: “Mayito” Bezares.
En ese sentido, el sufrido televidente apenas tiene un respiro de originalidad en el rubro de los asesinos en serie. Están las irrepetibles historias de los 32 asesinos que pusieron en jaque a los tesoneros agentes de la ley e incluso se ofrece el comienzo de "Mindhunter", que dio origen a la búsqueda de teorías y comportamientos de la mente criminal.
Pero eso no es todo, ya viene “Santas garnachas”, una serie freak documental sobre la calle y las fritanguerías que se ofrecen ahí, con el divertido Andrés “Peluche” Torres y el infumable Guillermo “Harina” Villegas. La geografía subterránea del taco, tlacoyo, las tortas de tamaño monstruoso, los sudados de canasta… no falta nada de la inagotable glotonería mexicana.
Mientras tanto, Disney vuelve en somníferas series y películas a todo su elenco de princesas, leones reciclados, Blanca Nieves, Sirenitas, Mulanes, Aladinos y nuevos esperpentos en FullHD a 180 pixeles, basic premium y anexas. Hasta los niños se quejan de los nuevos personajes creados por computadora y en serie, como el inagotable universo Marvel, con héroes que cambian de piel lo mismo que las historias insípidas en que se basan.
Hay más series dedicadas a las familias tradicionales que van a misa los domingos a que las sermonee el pastor en turno y después de la cena todos lavan felices los platos. Para ya no meternos en camisa de 11 varas, está todo el universo de anime solo para los audaces y duros de matar que no pueden vivir sin esa tortura que son los más de mil capítulos de "La rosa de Guadalupe".