Sorprendió que el expresidente Andrés Manuel López Obrador saliera de su “retiro” el sábado por la noche para, en sus redes sociales, pedir dinero para comprar y enviar apoyos (alimentos, medicinas y gasolina) a Cuba. La presidenta Claudia Sheinbaum, al día siguiente, durante una gira en Colima, fue muy elogiosa del mensaje del expresidente. Ambos, pues, están en sintonía.
Incluso, el mensaje del expresidente le puede servir a la Presidenta, pues es él quien pone una narrativa de contraste frente a Estados Unidos (EU), al defender la libertad y soberanía cubanas. Y ella, de manera más matizada, se forma detrás de él. Es algo que, ante la base “dura” de Morena, es bien visto.
El problema son las otras bases “duras” que están escuchando estos mensajes que vienen de México: primero, la base trumpista de MAGA, que desde la caída de El Mencho trae una fuerte narrativa, incluso con exageraciones y mentiras, de que México es un narcoestado; pero también los cubanoamericanos, quienes apoyan en más de 70% al presidente Donald Trump, y quieren que el régimen cubano caiga a como dé lugar.
Con unas complejas elecciones en noviembre próximo en EU, en donde Trump se juega los siguientes dos años de su presidencia en los resultados de la Cámara de Representantes de su país, los republicanos van a hacer lo que sea necesario para no perder a su electorado, sobre todo después de la subida que la gasolina y otros productos han tenido ante el conflicto en el golfo Pérsico.
Así, el presidente Trump declaró hace unos días que apenas concluya la guerra con Irán, volcará toda su atención a Cuba, en donde el cambio de régimen es la prioridad. Ahora que México se ha puesto a defender al régimen cubano, aunque sea sólo discursivamente, las declaraciones del expresidente y la presidenta van a ser usadas para intentar sacar más concesiones. Incluso, para tacharnos como un país rival. Además, todas estas declaraciones de los liderazgos de Morena se hacen justo al inicio de los acercamientos de esta semana rumbo a la revisión formal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Es probable que los medios y las redes sociales de EU, sobre todo los de la derecha, sigan magnificando los problemas en México para continuar machacando ante la opinión pública de ese país que no somos un socio confiable. Incluso, excluyéndonos de reuniones a las que sí invitan a la mayoría de los gobiernos de las Américas, 17 en total, todos ellos de derecha, para el polémico Escudo de las Américas.
Con todo esto, parece que, aunado a la reciente estrategia de seguridad nacional de EU, el bloque de los duros de MAGA y los cubanoamericanos, ambos muy relevantes en el electorado de la Unión Americana, también empiecen a hablar de un cambio de régimen en México. De hecho, parece inevitable. Esto que hace unos meses parecía inimaginable, está a la vuelta de la esquina, al centrarse Estados Unidos, por sus elecciones internas, en políticas públicas de la región y buscar “triunfos” a corto plazo que maticen lo sucedido en Irán. Así, Cuba sigue en la lista. ¿Después seguirá México? De ser así, ¿qué forma podría tomar la ofensiva desde Washington DC?
Cambiando de tema
En Morena sí hay diferencias entre los “duros”: un bloque trató de imponer en la ASF a la magistrada Natalia Téllez, vinculada a Raquel Buenrostro, incluso pasando por alto los requisitos de ley que incumplía. Pero la Presidenta decidió empujar a Aureliano Hernández, con quien ella tiene lazos de confianza y viene de la propia ASF, en la que ha tenido un buen desempeño.
X: @JTejado

