Un reciente estudio, publicado y posteriormente revisado por Science Alert, ha puesto bajo la lupa el ADN de muestras autenticadas del cabello de Beethoven con la esperanza de esclarecer la causa de su progresiva pérdida auditiva, que comenzó cuando apenas era un veinteañero. Ironía trágica por todos lados, el compositor que revolucionó la música clásica se vio funcionalmente sordo al alcanzar los cuarenta. Un calvario que, como confesó en una carta a sus hermanos, lo llevó a contemplar el suicidio.

Pero la sordera no fue la única sombra en la vida de Beethoven. Desde joven, sufrió intensos dolores abdominales y episodios crónicos de diarrea. Seis años antes de su muerte, aparecieron los primeros síntomas de una enfermedad hepática, que finalmente contribuyó a su temprano fallecimiento a los 56 años. Durante años, se especuló con la posibilidad de un envenenamiento por plomo como factor determinante, incluso se llegó a analizar un mechón de cabello que parecía confirmarlo. Sin embargo, la ciencia, implacable, ha desmentido esta teoría, revelando que aquel cabello pertenecía a una mujer desconocida.

El nuevo análisis genético arroja una luz diferente, aunque no definitiva. Los mechones auténticos del compositor sugieren que su muerte pudo ser el resultado de una infección de hepatitis B, agravada por su conocido consumo de alcohol y otros factores de riesgo hepático. Una explicación plausible, aunque no zanja por completo el enigma de su salud. La causa de su sordera y sus persistentes problemas gastrointestinales siguen siendo un misterio para la ciencia.

¿Dónde contrajo Beethoven la hepatitis B? ¿Cómo pudo un mechón de cabello femenino pasar por suyo durante siglos, alimentando una teoría errónea? Estas son algunas de las preguntas que aún resuenan. Pero la investigación ha deparado una sorpresa adicional, un giro inesperado en la historia familiar del compositor. Al comparar el cromosoma Y de las muestras de cabello con el de parientes modernos que descienden de su línea paterna, los científicos encontraron una falta de coincidencia. Este hallazgo sugiere un episodio de actividad sexual extramatrimonial en las generaciones previas al nacimiento de Beethoven, una revelación que añade una capa más de complejidad a la ya fascinante biografía del genio.

La figura de Beethoven sigue despertando una curiosidad insaciable. Su música, cargada de pasión y tormento, parece reflejar las luchas internas y los padecimientos físicos que marcaron su existencia. La ciencia, con sus herramientas de análisis genético, nos ofrece hoy una nueva perspectiva para comprender al hombre detrás del mito. Aunque la causa exacta de su sordera y sus problemas digestivos sigan siendo un enigma, la hipótesis de la hepatitis B como factor clave en su muerte nos acerca un poco más a la comprensión de su fragilidad humana.

En última instancia, estos descubrimientos, que probablemente no han develado toda la historia, no disminuyen la grandeza de su legado. Al contrario, nos recuerdan la capacidad del espíritu humano para trascender las limitaciones físicas y alcanzar la inmortalidad a través del arte.

herles@escueladeescritoresdemexico.com

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