Más allá de la respuesta al trámite de admisión cuestionado, Morena quiere convertir a la UNAM en otro patio de su mediocridad. El clientelismo que anestesia a la sociedad es su legado. “Cuatrotransformar” la escuela es egresar pedigüeños donde mérito, esfuerzo, pluralidad, y pensamiento crítico no tengan cabida. ¿Acaso es útil esa comedia obradorista, llamada universidad del bienestar?
El saber libera y la ignorancia es el terreno fértil de una sociedad parasitaria, dependiente del Estado. El pase automático a la UNAM y el examen tramposo es el prólogo de una dependencia ciudadana esclavizante. Esa libertad de saber tiene una condición fomentada por el rector Manuel Gómez Morín en 1933: Libertad de enseñanza frente al poder político. ¿Ya se olvidó que Morena está contra las “autonomías”?.
Con esa base liberadora, Jorge Carpizo, en un famoso documento de 1986 titulado “Fortaleza y debilidad de la UNAM”, diagnosticó sinceramente la situación de la Máxima Casa de Estudios, donde proponía restringir el “pase automático”, exámenes rigurosos, evaluaciones del rendimiento escolar, y, entre otros temas, límites de tiempo para acabar la carrera. En suma: educación de calidad, para que a sus alumnos no los devorara el mercado laboral, con inclementes escrutinios a la hora de aceptar egresados en los puestos de trabajo. (Contra Carpizo y su mejora de la UNAM, debemos recordarlo, se sublevó entre otros, Claudia Sheinbaum).
Esa inercia demagógica de una UNAM sin rigor, alentada ahora por la SEP, con un ¡total!¡que los repruebe la vida! es criminal. Incultura. Y tiene ahora una manifestación perfecta: la presidencia apenas llama a discutir regular las redes digitales, cuando en la UNAM se roban un examen digital. Así la mediocridad, el atraso, la corrupción de alumnos y el desprestigio de la UNAM.
José Vasconcelos, en 1920, dijo que los enemigos del país eran la ignorancia y la pobreza. Agregó que la educación no debía ser elitista. La consecuencia de la política escolar del “pasen todos” es sencilla: todos quieren estar en la UNAM, y una UNAM morenista por mediocre, hace que triunfe el elitismo académico-empresarial-laboral. Claudia Sheinbaum quiere un Tratado de Libre Comercio con USA, ¿creen que empresas exportadoras contratarán alumnos tramposos de una obesa vida universitaria?, ¿cómo estarán las universidades públicas de provincia?
Vasconcelos pidió a la Universidad trabajar por el pueblo; hoy, el rector Leonardo Lomelí debe estar a la altura de los líderes Carpizo, Gómez Morín, Vasconcelos. No ceder la Universidad a la pequeñez de Morena. La fortaleza de la UNAM se puso en entredicho cuando no fue capaz de revelar el expediente del plagio de una ministra, que seguramente será presidenta de la Suprema Corte, acomodarse a los vientos del poder va contra la memoria de Gómez Morín; expulsar a los alumnos sin excelencia, a la voracidad empresarial contra Vasconcelos; celebrar el “pase automático” contra Carpizo. La agonía de la UNAM, es agonía del país.
Diputado federal

