El anuncio realizado en días pasado sobre la credencialización del Servicio Universal de Salud, con el argumento de garantizar el acceso a la atención médica en cualquier institución pública del sector salud, podría ser una muy buena idea si en este momento los servicios que brindan el IMSS, IMSS-Bienestar e ISSSTE contaran con los elementos suficientes para atender correctamente a sus derechohabientes.
Durante el sexenio anterior hubo el compromiso de que los servicios del IMSS Bienestar serían mejor que los de Dinamarca. Pero sólo fueron palabras: la realidad es que en los hospitales públicos de México carecen de todo.
Este nuevo proyecto, que se realizará del 1 de marzo hasta diciembre de 2026, tendrá un costo aproximado a 3,500 millones de pesos, lo que le permitirá al gobierno federal contar con un nuevo padrón de la población que, por cierto, sólo duplicará en gran parte a los padrones actuales de las instituciones de salud gubernamentales como son el IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar, institutos nacionales de salud, servicios médicos de Pemex y de las Fuerzas Armadas.
Resulta absurdo que se haga un gasto tan grande para realizar un padrón, cuando lo más importante es que se compren medicinas para las y los pacientes que actualmente van a consultas y salen con recetas pero sin sus medicamentos.
Es lamentable que se sigan vendiendo esperanzas a la población por parte del gobierno, prometiendo un servicio de salud que estamos muy lejos de alcanzar no por falta de talento en las instituciones de salud, sino por una mala planeación y administración del sector salud.
Un ejemplo claro son las anteriores promesas que se realizaron sobre el abastecimiento de medicinas. Cómo olvidar el fracaso de la famosa Megafarmacia del Bienestar, ubicada en Huehuetoca, Estado de México, un enorme elefante blanco (como el Tren Maya, la Refinería Dos Bocas y el AIFA) que dijeron tenía la capacidad para almacenar 286 millones de piezas de medicamentos y contaría con un mecanismo eficiente de abasto, y que nunca funcionó.
Birmex, la institución encargada de la compra consolidada de medicamentos para el sistema de salud pública, resultó no tener la capacidad de poder surtir las claves de medicamentos destinados al IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar. En diciembre pasado, Birmex reconoció que no le fue posible comprar mil 26 claves de medicamentos e insumos de salud de la compra consolidada 2025-2026, lo que representa poco menos de la mitad de las 2 mil 29 claves que buscaba conseguir en el mercado para surtir medicamentos e insumos de salud al IMSS, ISSSTE, Secretaría de Marina, IMSS-Bienestar, hospitales federales e institutos nacionales de salud del país.
Las medicinas, son la falta de medicinas el mayor problema del sistema de salud pública de nuestro país. Es algo que todos sabemos. Eso es lo que se debe solucionar, no estar inventando proyectos donde se gastan recursos públicos que no mejoran la calidad de los servicios de salud. Todos conocemos a alguna persona que fue a consulta y salió sin medicinas. Eso es lo que hay que solucionar, no darles credenciales que puedan utilizar como identificación y sigamos aspirando a tener mejor sistema de salud que Dinamarca, otros seis años.
Grupo Parlamentario del PAN

