Hoy está prevista una nueva marcha de la Generación Z en inmediaciones de Paseo de la Reforma, por lo que empresarios del Centro Histórico llamaron a los participantes a expresarse de manera pacífica. Además, demandaron a las autoridades protección y que se actúe contra quienes cometan actos vandálicos. Encabezados por Gerardo Cleto López, líder de los comerciantes en pequeño, y María Fernanda Islas, representante de la calle Madero, señalaron que en este tipo de marchas se han infiltrado grupos de choque e integrantes del crimen organizado que no son contenidos por las autoridades, mientras que las pérdidas económicas las siguen padeciendo los comerciantes.
¿Mundial sin botana?
Nos dicen que, previo al Mundial de Futbol 2026, el diputado de Morena, Fernando Zárate, propuso una iniciativa para crear un nuevo impuesto local a la venta final de bebidas energizantes, saborizadas y alimentos no básicos con alta densidad calórica como botanas, chocolates, dulces, helados, nieves y paletas de hielo. Nos precisan que con esta reforma al Código Fiscal se busca recaudar 5 mil millones de pesos, que serían para resolver los problemas que enfrenta el Tribunal Superior de Justicia y la fiscalía capitalina. Nos aseguran que don Fernando dijo que en la próxima discusión presupuestal se debería discutir y aprobar este nuevo impuesto, para que pueda entrar en vigor el 1 de enero del próximo año. Y no, no es botana, es una propuesta real.
Se enfrentan en el Congreso por Generación Z
Nos comentan que por casi cinco horas diputados locales discutieron un punto de acuerdo sobre la marcha de la Generación Z que se realizó el pasado 15 de noviembre. Nos precisan que, durante la discusión, en la que prácticamente todos los legisladores participaron, no faltaron los insultos, gritos, carteles y burlas. Nos aseguran que el bloque oficialista, conformado por Morena, PT y PVEM, criticaron los hechos de violencia generados durante esta movilización y acusaron a la oposición de estar detrás. Los diputados del PAN, MC y PRI criticaron el uso de la fuerza policial y la criminalización hacia los jóvenes que participaron en esta marcha. Ante los gritos y acusaciones, el presidente de la Mesa Directiva, Jesús Sesma, tuvo que llamar en más de una ocasión al orden, lo cual no fue del todo acatado.

