En el histórico acuerdo que logró el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum con gasolineros para que los consumidores de la magna no resientan el gasolinazo, nos dicen que llamó la atención la ausencia del titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Rogelio Ramírez de la O, cuya dependencia se encarga de fijar la política de precios de los combustibles, después de que tampoco participó en la reunión de la Junta de Gobierno del Banco de México el 7 de febrero. Nos cuentan que en el salón Tesorería donde se llevó a cabo la firma del acuerdo para establecer en 24 pesos, de manera voluntaria, el litro de la gasolina regular o verde, por parte del sector hacendario sólo asistieron el subsecretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, y el jefe del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Antonio Martínez Dagnino, por lo que el crédito y los reflectores se centraron en Luz Elena González, como secretaria de Energía, quien estuvo acompañada del director de Pemex, Víctor Rodríguez.
Construcción, inmune a los aranceles al acero
Nos platican que la aplicación de tarifas al acero y al aluminio en Estados Unidos tendría poco impacto en la industria de la construcción de este lado de la frontera, pues los desarrolladores cuentan con proveedores de acero mexicano. Por lo menos así lo considera Fibra Uno, que dirige Gonzalo Robina, cuya expectativa es que estos aranceles tengan nulo impacto en sus costos de construcción. Al contrario, consideran que estos impuestos harán más competitivo a México en el segmento de naves industriales, ya que saldrá más caro edificar en el país que gobierna Donald Trump, donde deberán pagar el arancel de 25%, y por lo mismo construir una nave industrial en nuestro país será más barato. Nos explican que el alquiler también se encarecerá en la Unión Americana, dado que los constructores tendrán que compensar su inversión en la renta.
Regulan pulseras para conciertos
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), que encabeza Iván Escalante, acordó con Ocesa que el sistema de pulseras cashless, que obligan a utilizar a los asistentes de eventos como el EDC, Vive Latino y Fórmula 1, seguirá funcionando como método de pago, pero ya no cobrarán comisión por carga, recarga, saldo remanente o reembolso en la pulsera. Esta decisión busca facilitar la experiencia de los fanáticos, eliminando costos adicionales y permitiendo que disfruten del concierto sin preocupaciones y eliminar el uso de dinero en efectivo. La mala noticia, nos indican, es que a veces el reembolso de los saldos remanentes tarda hasta un mes en aparecer.