Nos cuentan que Homero Fernández salió de la dirección de Los Pinos el 1 de diciembre del año pasado, pero no precisamente por un recorte, sino por ciertos comentarios personales sobre la secretaria de Cultura, Claudia Curiel. Esto, nos dicen, no le hizo gracia a Curiel y provocó que la salida de Homero se diera muy lejos del ojo público, así como el nombramiento de su remplazo, Elisa Lemus Cano, quien se ha mantenido con bajo perfil; así lo muestra una entrevista en Canal Once, donde se presenta a Lemus Cano como si hubiera salido de la nada. A meses de haber entrado, ya son muchas las personas que hablan en radiopasillo de la mecha corta de Curiel y apuntan que el tema de Homero Fernández es uno de los hechos que lo confirma. Ahora habrá que esperar el estatus de otros casos que deciden en lo oscurito, como el FONART, INALI y Culturas Populares.
El SPR y los intereses encontrados del nuevo gobierno
La grilla en la nueva administración está más fuerte que nunca y para muestra basta un botón: el de los medios públicos mexicanos. En X se desató la guerrilla porque a Renata Turrent, directora de Canal Once, se le criticó por haber puesto como director de Administración y Finanzas a Héctor David Sánchez, hombre al que se le ha acusado de tener ideales opuestos a los de la Cuarta Transformación y hasta de estar involucrado en problemas legales. Sánchez contestó de inmediato y apeló a que su trabajo es ético, imparcial y objetivo. Es inevitable pensar que hay divisiones fuertes al interior del movimiento y que el cambio de gobierno las agudizó. El caso, sin embargo, dio pie para poner en la mesa un fuerte rumor: tanto Renata Turrent como Alonso Millán, que dirige Canal 22, encabezan un grupo contra Jenaro Villamil, director del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano. De ser cierto esto, uno se pregunta, ¿de quién es la mano que mueve a Turrent y a Millán? Recién ha pasado un sexenio y ya se están apuñalando. Escríbanos a columnacrimenycastigo@gmail.com