En plena víspera navideña y mientras todos se preparaban para la cena de Nochebuena, el famoso cantante Benito Antonio Martínez Ocasio, mejor conocido como Bad Bunny, sorprendió a sus seguidores con varias historias de Instagram donde mostró su recorrido por varios lugares de la Ciudad de México, en medio de las presentaciones de su gira Debí tirar más fotos World Tour, y es que parece que el “Conejo Malo” tuvo la intención de celebrar la grandeza cultural de México, pero en ese intento se mostró tocando una de las piezas prehispánicas del Museo Nacional de Antropología, específicamente una de las estelas de la Sala Maya. Aún no sabemos si el reguetonero visitó el recinto en un día y horario especial para no ser molestado por sus fans o si se coló desapercibido en medio de la temporada vacacional con el museo lleno, pero lo que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó es que la visita se llevó a cabo el 17 de diciembre, y asegura que le llamaron la atención a la superestrella puertorriqueña por no respetar la primera regla de los museos: No tocar. En un breve comunicado publicado el sábado pasado por la tarde, el INAH informó que la visita del cantante al Museo de Antropología se realizó con la supervisión de custodios, los cuales le llamaron la atención al momento en que puso su mano sobre la pieza maya. “Como es de conocimiento público, el contacto físico con bienes arqueológicos está prohibido”. El caso de Bad Bunny nos trae a la memoria otra polémica que marcó al INAH en 2025, la visita del youtuber Mr. Beast a la Zona Arqueológica de Calakmul, en Campeche, quien accedió a zonas patrimoniales restringidas y difundió “información falsa” en sus contenidos, según indicó el Instituto, que también informó que interpondría una demanda en contra del youtuber. En redes sociales la indignación se hizo notar, afirman que el INAH tiene trato preferencial con los famosos. (Escríbanos a columnacrimenycastigo@gmail.com)

