Unas horas después de darse a conocer las supuestas sustracciones de obras e irregularidades en los museos Frida Kahlo Casa Azul y Diego Rivera Anahuacalli, documentados por Hilda Trujillo, exdirectora de los recintos, tanto la primera instancia señalada, el Fideicomiso del Banco de México que los gestiona, como el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), lanzaron comunicados, cada uno señalando versiones propias de los hechos. Las acusaciones de la gestora son graves, ya que, de ser verdad, estamos frente a violaciones a la ley federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, que protege el legado de Kahlo y Rivera, al menos en la teoría... Mientras esto sucedía, como una ironía de la vida autoridades de la Secretaría de Cultura lanzan un comunicado condenando una subasta de bienes patrimoniales mexicanos por parte de la subastadora Zemanek-Münster, con sede en Alemania, retomando la política de que el patrimonio mexicano no debe venderse. En esa misma misiva se asegura que investigadores del INAH han documentado que 17 piezas arqueológicas se encuentran en poder de esta subastadora. Muy bien, pero nos gustaría ver la misma energía para defender también el patrimonio artístico mexicano, sin embargo el comunicado del INBAL sobre lo denunciado por Trujillo resulta un tanto escueto, ya que sólo afirma que no ha autorizado ninguna exportación al extranjero para la venta de obra de Kahlo, y dice que está abierto a cooperar... ¿Veremos una investigación a fondo? Por su parte, el Fideicomiso de los museos niega todas las acusaciones, e incluso se lanza contra Trujillo, ya que apunta que la gestora tiene malas intenciones. ¿Qué hará la Secretaría de Cultura para aclarar este caso? No lo sabemos pero amerita una atención de primer orden. Tendrán que pasar de los dichos a los hechos, actuar y resolver e informar al país. Seguiremos muy atentos.
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