Ing. Luis F. Robledo Cabello

Coordinador del Comité de Infraestructura

Colegio de Ingenieros Civiles de México.

En México es frecuente que los servicios de abastecimiento de agua potable hagan crisis por la insuficiencia de las fuentes de abastecimiento debido a: i) la reducción de los caudales que se obtienen de las aguas subterráneas por el abatimiento de los niveles del agua en los pozos profundos, ii) por la reducción de los volúmenes almacenados en las presas debido a la presencia de sequías extremas de mayor frecuencia de ocurrencia, con mayor intensidad y duración más larga y iii) por la extracción de agua en mayor cantidad que la que puede producir una fuente para satisfacer los requerimientos crecientes de la población.

En la Ingeniería Civil este tipo de problemas se pueden prever haciendo estudios de los riesgos de ocurrencia de ese tipo de fenómenos de la naturaleza y tomando las medidas preventivas para contar oportunamente con fuentes de abastecimiento alternas que eviten su ocurrencia y graves consecuencias sociales.

Los estudios de ingeniería básica, los proyectos ejecutivos y la construcción de una nueva fuente de abastecimiento, hasta su entrada en operación, generalmente deben iniciarse con mucha anticipación y requieren plazos de entre 2 y 7 años para su desarrollo, dependiendo de las características y la lejanía de la fuente, contados a partir de la fecha en la que se toma la decisión de llevar a cabo esos trabajos.

Los ejemplos de graves crisis son numerosos. En la década de los 70s del siglo XX, la ciudad de Tijuana se abastecía de una serie de pozos de pequeña producción y de las aguas superficiales del río Tijuana almacenadas en la Presa Abelardo L. Rodríguez construida en la década de los 30s para fines de riego. El acelerado crecimiento de la población incrementó la demanda de agua de la ciudad y México se vio obligado a solicitarle a los Estados Unidos de América la entrega temporal durante varios años de agua proveniente del abastecimiento de la ciudad de San Diego, Cal., la cual afortunadamente fue entregada a Tijuana en un sitio bien ubicado conocido como Mesa de Otay. Inmediatamente la Secretaría de Recursos Hidráulicos estudió, proyectó y construyó el Acueducto Río Colorado-Tijuana, tomando 4 metros cúbicos por segundo de los canales del Distrito de Riego de Mexicali, un acueducto de más de 100 km de longitud para remontar la sierra de La Rumorosa, 2 túneles de 3 y 7 km de longitud, un bombeo con 5 plantas para subir el agua más de 1,000 metros, una pequeña presa de almacenamiento cercana a Tijuana y una planta potabilizadora. Su construcción requirió de más de 5 años.

A principios de la década de los 80s la Zona Metropolitana de Monterrey se abastecía de la pequeña presa La Boca cercana a la ciudad y de numerosos pozos de varios cientos de metros de profundidad

ubicados en las formaciones geológicas denominadas calizas, para aprovechar las filtraciones de las lluvias a ese acuífero. Las calizas tienen la característica de que almacenan rápidamente el agua de lluvia en las fracturas y oquedades de la roca, pero cuando se presenta una sequía extrema como la de esos años, los niveles del agua de los pozos se abaten varios centenares de metros en pocos meses y eso provocó una grave escasez en Monterrey al reducirse drásticamente la producción de los pozos. Como medida de emergencia se perforaron pequeños pozos en otra formación geológica denominada lutitas, que producen poca agua, pero que ayudaron a sobrellevar la crisis hasta que se construyó una solución de mayor capacidad. La Secretaría de Recursos Hidráulico había proyectado para fines de riego una presa denominada Cerro Prieto, en un río cercano a Linares, N. L., cuya construcción se inició de inmediato al igual que un gran acueducto de más de 100 km de longitud, con varias plantas de bombeo elevando el agua del orden de 300 metros y una planta potabilizadora con capacidad de 7 metros cúbicos por segundo entregando el agua a Monterrey en un plazo de 4 años. Esta solución ya no es suficiente y se han construido una presa llamada El Cuchillo y 2 acueductos cada uno con capacidad de 5 metros cúbicos por segundo, con agua que se destinaba al riego en la planicie costera de Tamaulipas.

Un tercer y último ejemplo de crisis es el de la Zona Metropolitana de Guadalajara que también, a finales de los años 70s, tuvo una grave insuficiencia en su abastecimiento por el abatimiento de los pozos profundos perforados en el Valle de Atemajac, debido a la intensa sequía que se abatió sobre la región y por la intensa sobreexplotación. En ese caso, la Secretaría de Recursos Hidráulicos acudió a captar las aguas del río Lerma almacenadas en la Laguna de Chapala, construyéndose un acueducto para 7 metros cúbicos por segundo con una longitud aproximada de 60 km, a partir de una planta de bombeo ubicada en su ribera entregándose el agua a una planta potabilizadora construida por las autoridades locales. El tiempo de construcción fue de casi 4 años.

Todos estos acontecimientos eran razonablemente previsibles y sin embargo las autoridades locales no estudiaron, no proyectaron y no construyeron oportunamente nuevas fuentes de abastecimiento con la anticipación necesaria, es decir que se adolece de un sistema de planeación para prever las necesidades futuras y la inevitable reducción de la producción de las fuentes existentes sobreexplotadas y cada vez más comprometidas.

Es claro que situaciones semejantes le pueden ocurrir o ya están ocurriendo en ciudades como Tijuana, Hermosillo, Chihuahua, la Región Lagunera, Querétaro, León, Puebla, Toluca, San Luis Potosí, Durango, Zacatecas y muchas más como la Zona Metropolitana del Valle de México, que es la zona con mayor sobreexplotación de los acuíferos en todo el país, sin que se desarrolle con la anticipación suficiente la planeación de las actividades necesarias para construir nuevas fuentes de abastecimiento y sus acueductos para evitar las crisis previsibles.

LOS INGENIEROS CIVILES MEXICANOS CONSIDERAMOS QUE ES POSIBLE EVITAR QUE EL DESTINO NOS ALCANCE y para ello tenemos la obligación ética de tratar de convencer a las autoridades responsables del servicio, que no menosprecien la importancia de las crisis sociales y políticas por la falta de planeación del desarrollo de nuevas fuentes de abastecimiento.

Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Comentarios