Con el estilo trumpiano, directo y hasta burdo, el mensaje tras la operación en Caracas para extraer a Nicolás Maduro no dejó lugar a dudas. El manotazo de poder de Estados Unidos en el continente y el mundo sacude primero a Cuba, con su “régimen caduco” y su “liderazgo senil” (Marco Rubio dixit) que tiene que “poner sus barbas a remojar”. Las referencias a México y Colombia, por la dimensión de la amenaza de los narcocárteles que operan en ambos países, tampoco fueron sutiles: “Algo se tiene que hacer con México”. La Doctrina Monroe citada por Donald Trump y ahora adicionada como “Doctrina Donroe” no esconde sus intenciones: el continente americano debe ser controlado políticamente por Washington, lo mismo que sus recursos, y si alguien quiere resistirse no habrá titubeos para usar la fuerza militar más poderosa del planeta. Si la relación con el vecino ya era complicada para México, hoy más. La postura oficial del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum es clara también: no rotundo a la intervención militar, pero tampoco atisbo alguno de apoyo a Maduro.
¿Se pone en la mira el habitante de Palenque?
El que a la distancia sintió la sacudida de Caracas fue el inquilino de la finca La Chingada, en Palenque, Chiapas. Incumpliendo las condiciones que él mismo había puesto para regresar de su “retiro”, Andrés Manuel López Obrador brincó al ruedo con un comunicado en redes en el que habla de “atentado”, “secuestro” y de que Estados Unidos actúa como “tiranía mundial”. Si lo que buscaba era meter ruido a la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, no parece haber tenido éxito porque de inmediato le llovieron las críticas. Si lo que quería era ponerse en la mira del presidente Trump —con quien guarda parecido en su intolerancia a las críticas y en su tendencia a guardar resentimientos—, a lo mejor sí lo logró. Ya se verá.
Ni antiyanquis ni bolivarianos en el Senado
Nos cuentan que en el pronunciamiento de la bancada senatorial de Morena —que encabeza Adán Augusto López—, en conjunto con sus aliados del PT y PVEM respecto a la operación estadounidense en Venezuela, nunca se mencionó al capturado Nicolás Maduro, ni mucho menos se criticó abiertamente a Donald Trump. Nos comentan incluso que alguien les jaló las orejas puesto que bajaron repentinamente un comunicado conjunto de respaldo a la presidenta Sheinbaum. ¿Será que los legisladores morenistas cayeron en la cuenta de que ponerse antiyanquis y bolivarianos, como luego les gusta, podría poner en peligro sus visas?
Las 40 horas sí, pero…
En la Cámara de Diputados, nos comentan, es un hecho aquello de desatorar este año el tema de la reducción gradual de la jornada de trabajo para que quede en 40 horas al finalizar el sexenio. Sin embargo, aun cuando parece contar con unanimidad e incluso se ha avanzado con el sector empresarial, entre los grupos parlamentarios hay quien alerta que el tema podría verse contaminado por la inminente discusión de la reforma electoral, que podría romper todos los acuerdos. De momento, nos dicen, parece firme, pero…

