Este domingo, de manera repentina y después de haber sido sacudido por el vendaval del jefe de la Barredora, Hernán Bermúdez, Adán Augusto López dejó la coordinación del grupo parlamentario de Morena en el Senado y, en consecuencia la presidencia de la Junta de Coordinación Política de la Cámara Alta.
Fueron ocho meses en los que don Adán aguantó críticas, cuestionamientos, análisis de sus propiedades y cuentas, y siempre dijo que se mantendría como líder de la bancada y que no dejaría el cargo.
Desde septiembre del año pasado, se empezaron a ventilar sus nexos con Hernán Bermúdez, exsecretario de seguridad en Tabasco, nombrado desde que inició su gobierno.
Bermúdez, llamado con el alias “Comandante H”, fue acusado y encarcelado por encabezar el grupo criminal de La Barredora, que extorsionaba, contrabandeaba droga, migrantes, controlaba el huachicol en diferentes regiones de la entidad y hasta asesinaba, de acuerdo con expedientes de la propia Defensa Nacional.
Las exigencias de que renunciara y fuera investigado vinieron de todos lados, y hasta generó división en la bancada de Morena en el Senado cuando un grupo de legisladores guindas cuestionó su liderazgo, pero él se mantuvo, a pesar de que ya no era interlocutor con los grupos parlamentarios de oposición, él siguió.
Versiones periodísticas también han puesto a Adán Augusto López, a quien el expresidente Andrés Manuel López Obrador consideraba su hermano, como uno de los políticos mexicanos investigados por la justicia de los Estados Unidos.
El tabasqueño sale de la coordinación en momentos en los que hay una fuerte negociación y cabildeos para aprobar la reforma electoral que será enviada la segunda semana de febrero y que es uno de los temas que más le interesan a la presidenta, Claudia Sheinbaum.
¿Por qué ahora sí renunció Adán y no hace ocho meses?

