Ahora sí, la derecha perdió la brújula. Las fuerzas reaccionarias aseguran que la mejor presidenta que Morena ha tenido dejó el cargo por incompetente y revoltosa, cuando se trata de algo totalmente diferente. Luisa María Alcalde ha sido llamada para servir a la patria, la propia presidenta Claudia Sheinbaum, quien, urgida de los talentos de esta gran millenial le suplicó integrarse a su primer círculo de colaboradores como su consejera jurídica.

Como corresponde a una figura de su nivel, Luisa María dijo a la presidenta Sheinbaum que tenía que pensar y valorar su oferta. Desde luego, una profesional como Alcalde tiene un abanico de proposiciones que analizar, pues, qué gobierno, organismo internacional o empresa multinacional no quisiera tener en su nómina a esta brillante mujer. Sin embargo, pudo más su compromiso con el país y generosamente aceptó la oferta de la Mandataria.

Y, en este momento, que en el país hay una escasez de abogados constitucionalistas de calidad, la brillante Alcalde tuvo que dejar su cargo en la conducción de Morena, en el que tanto éxito ha tenido, para tapar el hueco, que digo hueco, el socavón que dejó en la Consejería Jurídica Esthela Damián, quien ahora se va a buscar la candidatura morenista al gobierno de Guerrero, un estado en el que hoy prácticamente no existe un Estado de Derecho y que requiere de la mano firme de una abogada como ella.

Lo decisión de llevar a Luisa María a Palacio Nacional demuestra que la necesidad de tener a los mejores cuadros en el gobierno es la prioridad, pues la presidenta Sheinbaum está dejando en la orfandad al partido para privilegiar al país. Morena pierde a su exitosa presidenta, pero Sheinbaum gana a la mejor abogada que hay en la comarca.

Y el cargo que le entrega la Presidenta a Alcalde no es cualquier cosa. Solo basta revisar quiénes han sido consejeras y consejeros jurídicos del Poder Ejecutivo para darse cuenta la proyección que otorga ese puesto. Ahí están los ejemplos de Julio Scherer Ibarra, quien es ahora un prolífico escritor; María Estela Ríos González, actual ministra de la Suprema Corte, quien, por el poder del acordeón y su compromiso con la independencia, logró un asiento en el máximo tribunal del país; Ernestina Godoy, actual fiscal autonominísima general de la República, y la ya mencionada Esthela Damián.

Alcalde puede ser considerada la empleada del año, pues en los pocos meses que estuvo al frente de Morena, dejó el partido como navaja de rasurar y listo para arrasar en las elecciones de 2027. Sin embargo, los conservadores no comprenden cómo funcionan las cosas en los movimientos progresistas. A diferencia de los rancios neoliberales, en la Cuarta Transformación, los cargos se dejan cuando más éxito se tiene.

La publicación de un libro del exconsejero jurídico de la Presidencia Julio Scherer contribuyó a abrir fisuras en Morena, según expertos. Foto: Archivo / EL UNIVERSAL
La publicación de un libro del exconsejero jurídico de la Presidencia Julio Scherer contribuyó a abrir fisuras en Morena, según expertos. Foto: Archivo / EL UNIVERSAL

Es así como el embajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma, se va ahora que “está desarrollado una excelente labor”, como lo confirmó ayer la Presidenta. O como se fue el gran trasformador del modelo educativo de la 4T, Marx Arriaga quien dejó la SEP en medio de una exitosa gestión; o como Adán Augusto López dejó la coordinación de Morena en el Senado coronado de éxitos políticos y empresariales huachocoleros.

De la misma manera, ahora Luisa María Alcalde sale por la puerta grande de Morena, para entrar por la puerta Mariana a Palacio Nacional, y de ahí, por qué no, a la silla presidencial.

Luisa María Alcalde, dirigente nacional de Morena, en conferencia de prensa del pasado 16 de julio de 2025. Foto: Mario Jasso/ Cuartoscuro
Luisa María Alcalde, dirigente nacional de Morena, en conferencia de prensa del pasado 16 de julio de 2025. Foto: Mario Jasso/ Cuartoscuro

ME CANSO GANSO. – Cuando digo que no me voy porque no me voy. Las firmes palabras de Luisa María Alcalde:

“Desde hace semanas la derecha no ha dejado de difundir rumores y calumnias. Qué si la presidenta está inconforme con la dirigencia del partido, que si hay divisiones y pleitos, que si hay malos resultados o malos manejos. En Morena tenemos un movimiento fuerte y unido y por mi parte seguiré al frente de Morena…”.

Tres tlayudas después

“Todo mi cariño y agradecimiento a la militancia por haberme permitido estar un año y medio al frente de este extraordinario Movimiento. Con profundo orgullo y agradecimiento, acepto la honrosa encomienda de la Presidenta como Consejera Jurídica…”

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