Los halcones no descansan en su lucha contra las izquierdas del mundo. A las medidas de asfixia a las que somete Estados Unidos al régimen democrático de Cuba, ahora se suma una campaña que acabó por tirar al guardián de la Cuarta Transformación en México, al camarada Marx Arriaga.
El hombre que quitó la venda de los ojos a la niñez mexicana ha caído. Marx, quien desengañó a los estudiantes que por años fueron instruidos con una educación neoliberal, llena de mentiras y datos falsos, ha sido expulsado de la Cuarta Transformación.
México tiene una deuda impagable con el gran Marx, quien esta semana fue groseramente echado de la Secretaría de Educación Pública dejando a los estudiantes mexicanos en el desamparo y bajo la amenaza de que vuelva la educación neoliberal a las aulas.
Marx es el padre de la Nueva Escuela Mexicana, esa que con sus nuevos libros de textos gratuitos cambió el curso de la educación en el país. Si el brillante Marx no hubiera creado los nuevos libros, los mexicanos seguiríamos creyendo en algunos mitos que por años fueron tomados como verdades.
Grandes descubrimientos y revelaciones en materias como historia, matemáticas, español y ciencia son ahora conocidos gracias al trabajo de este mexicano de excepción.
La vieja escuela enseñó siempre que el Benemérito de las Américas, el gran Benito Juárez, el precursor de la Segunda Transformación (la Reforma), nació el 21 de marzo de 1806. Ahora, la Nueva Escuela Mexicana, nos dice la verdad, y en su libro “Nuestros Saberes”, entregado a los alumnos de tercero de primaria, gracias a Marx, se revela que Juárez nació el 18 de marzo de 1806, y no el día 21.

La Nueva Escuela Mexicana, nos enseña que 3/4 es un número menor a 5/8. Antes, en la vieja escuela neoliberal 3/4 era un número mayor a 5/8, ya que creía que 3/4 es equivalente a 6/8. Pitágoras se equivocó.
En el nuevo plan de estudios, que se encuentra en vigor, los estudiantes de primero de primaria estudian sólo 68 páginas de matemáticas, cuando antes, en el sistema conservador, eran 200 páginas. Esto, lejos de implicar un retroceso, significa un respiro para los agobiados alumnos, pues seamos sinceros, a quién le gustan tantas matemáticas.
En español, ahora sabemos que siempre estuvimos escribiendo de manera equivocada, pues escribíamos planeta, cuando en realidad, el libro de la Nueva Escuela Mexicana nos dice que se escribe “planera”.
Y, hablando de planeras, el libro “Nuestros Saberes”, de quinto año de primaria, hizo un descubrimiento científico que revolucionó la astronomía. En este libro de texto de la Nueva Escuela Mexicana, se revela por medio de una infografía, que la Tierra, Saturno y Urano orbitan el Sol a la misma distancia, cuando por siglos se había creído que la Tierra está más cerca del Sol y que le seguían Marte, Júpiter y después Saturno. Que confundidos andaba Copérnico.
Pero, esta Nueva Escuela Mexicana no solo derriba mitos en el universo, sino también aquí en la tierra. La geografía estaba equivocada, pues por cientos de años los mapas de la República Mexicana estuvieron incorrectos, y ahora que en los libros de texto el mapa está correcto, nos venimos a enterar que el estado de Querétaro, en realidad está en Guanajuato, y que Guanajuato está en Querétaro. Vaya lío, pues ahora habrá que llamar a los queretanos guanajuatenses y viceversa.
Tristemente, los colosales descubrimientos de Marx no fueron tan grandes como la ingratitud, pues después de que él llenó de luz la educación pública del país, le pagan dándole una patada y echándolo de sus oficinas, incluso con la presencia de policías.
Pero antes de irse hizo un nuevo descubrimiento, desveló la impureza y la traición que hay dentro de la Cuarta Trasformación. Denunció que su salida obedece a una ofensiva de la derecha neoliberal impulsada por el imperialismo estadounidense que quiere volver a tomar el control de la educación del pueblo, para someterlo y convertirlo en mano de obra maquiladora para los capitalistas desalmados.

Aún, los puros que afortunadamente quedan dentro de la Cuarta Transformación y del gobierno están a tiempo de recapacitar y regresar a su puesto a Marx, y, por qué no, ponerlo al frente de la Secretaría de Educación Pública.
¡Regresasen al camarada Marx!
ME CANSO GANSO. – Te lo digo Marx, para que lo entiendas… – La presidenta Sheinbaum dijo: “No tiene por qué asumirse que una persona es dueño del movimiento o de la Nueva Escuela Mexicana… lo importante es no perder la cercanía con el pueblo y nunca subirse a un ladrillo y marearse”. Te lo digo Marx para que lo entiendas Adán, Chucho, Martí….

