¡Cómo que un modesto óleo de 32 mil pesos para reconocer a Gerardo Fernández Noroña! Que triste que se le regateé un homenaje cómo el que él merece.
No señor, hay que pensar en el bronce, en el mármol, en monumentos, hemiciclos, murales, estados, ciudades, avenidas, no en un flatulento óleo.
Claro que él, austero y modesto como es, no vería bien un homenaje de grandes dimensiones, pero hay casos en que la historia no debe permitir que la sencillez de los grandes personajes impida que sus magnas obras y su brillante pensamiento sean reconocidos con una magnificencia proporcional.
¡En serio, un óleo de 32 mil pesos!, para el hombre en cuya gestión como presidente del Senado nació la nueva forma con la que ahora el pueblo mexicano elige al Poder Judicial, y que vio nacer la democracia del acordeón, que permitió que hoy estén en los tribunales y la Suprema Corte, jueces, magistrados y ministros, que quizá no sean las y los mejores juzgadores, pero son los que los ciudadanos -con una pequeña guía o acordeón-, eligieron de manera libre y soberana.

¡En serio, un óleo de 32 mil pesos! para el hombre que permitió que, por fin, un miembro del pueblo viajara en aviones en clase Premier, sin perder ni un ápice su austeridad. Hoy, gracias a don Gerardo la primera clase ya no es solo para los fifís y los aspiracionistas, y todos somos Noroña y cualquiera puede sentarse en las primeas filas de asientos de los aviones, abordar antes que todos los demás y esperar en las salas VIP de los aeropuertos. No llegó solo, llegamos todos y en first class.
¡En serio, un óleo de 32 mil pesos! que será colocado en el mismo salón de la antigua sede del Senado, en el que se encuentran los retratos de “una bola de malvivientes” neoliberales y fifís que presidieron el Senado antes que él. Al menos deberían erigir un monumento para él en el patio de ese inmueble, en el mismo lugar en el que se encuentra la estatua de Belisario Domínguez, el senador liberal y opositor del dictador Victoriano Huerta. En honor a ese gran tribuno, el Senado de la República entrega desde hace más de medio siglo la Medalla Belisario Domínguez a ciudadanos que se distingan por sus servicios a la nación o a la humanidad. De hecho, el nombre de esa presea podría cambiarse al de Medalla José Rodolfo Fernández Noroña, y muy justo sería, que en su primera edición esa medalla fuera otorgada por el Senado al propio Noroña. ¿Se le ocurre a usted algún otro ciudadano que haya prestado algún servicio más importante a la humanidad?

Y hablando de servir a la humanidad. ¡En serio, un óleo de 32 mil pesos! para el hombre cuya intervención detuvo el genocidio que Israel estaba cometiendo en Palestina. Bastó solo una vueltecita de Mahatma Noroña por Medio Oriente para manifestar su solidaridad con las personas afectadas por la guerra y condenar los ataques, para que el gobierno de Israel recapacitara. Ni Trump logró tal hazaña. Si eso no es servicio a la humanidad qué lo es.
¡En serio, un óleo de 32 mil pesos! para el hombre que hizo que la plusvalía de la tierra en el pueblo mágico de Tepoztlán se disparara luego de que él decidió irse a vivir a esa localidad. Hoy, una propiedad cercana a su modesta residencia de 12 millones de pesos vale el triple, pues el honor de vivir cerca de prócer de su estatura no tiene precio. De hecho, se debería de hacer una consulta popular para proponer el cambio de nombre del pueblo por el de Tepoztlán de Noroña.

No, no es un triste cuadrito de 32 mil pesos lo que él merece, sino, al menos, un mural en uno de los cantos del edificio del Senado con su imagen y en la parte baja escrito su nombre y su preclaro apotegma: "Prefiero a la gente mala que, a la pendeja, porque la maldad tiene un límite y la pendejez no". Él, desde luego, no es una mala persona.
ME CANSO GANSO
Y el Mister Morena 2025 es para… Mientras le llegan los reconocimientos que el gran Noroña merece, este Arlequín le tiene la buena nueva de que por unanimidad José Rodolfo Fernández Noroña es el ganador del certamen Mister Morena 2025, en el camino dejó, muy atrás sus adversarios Adán Augusto López y Andy López Beltrán, quienes no le vieron ni el polvo. En fechas próximas este Arlequín le hará entrega de su retrato en óleo con la banda que lo acredita como Mister Morena 2025. ¡Felicidades!

