A menos de un mes de que se revelara el horror ocurrido en el rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, se dio a conocer un informe del gobierno de Estados Unidos, en el que advierte sobre el riesgo que significa la explotación de personas por parte de grupos del crimen organizado.
Como si no fueran pocos los casos revelados desde que se dio a conocer la masacre de 72 migrantes ejecutados ―58 hombres y 14 mujeres migrantes, en San Fernando Tamaulipas, en agosto de 2010―, hace casi 15 años, en su más reciente informe denominado “Evaluación Anual de Amenazas” elaborado por la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos, da un golpe de realidad:
“Los traficantes de personas, tanto extranjeros como estadounidenses, explotan a personas y grupos vulnerables prometiéndoles empleos bien remunerados, confiscando documentos de identidad y obligando a las víctimas a participar en conductas de riesgo y a trabajar en condiciones inhumanas. Las organizaciones criminales transnacionales que se dedican a la trata de personas también pueden participar en otras actividades delictivas que amenazan a Estados Unidos, como estafas, tráfico de drogas y tráfico de armas y personas”.
Y revela una forma de esclavitud, en pleno siglo 21:
“Los actores criminales, incluidas las organizaciones criminales transnacionales con sede en México, explotan a los migrantes que transitan por el hemisferio occidental hacia Estados Unidos mediante secuestros, trabajos forzados y operaciones de tráfico sexual. Por ejemplo, algunas víctimas se ven obligadas a reembolsar sus honorarios de tráfico mediante servidumbre por deudas una vez que llegan a Estados Unidos”.
Y va más allá al detallar esta red de esclavitud: “Estos migrantes suelen verse obligados a convertirse en empleados domésticos, a trabajar en la pesca, la agricultura y el procesamiento de carne por bajos salarios, o a trabajar en cultivos ilegales de marihuana”.
El informe reconoce una disminución en el cruce de migrantes, por las medidas de la administración de Donald Trump, al grado que, agrega, las detenciones de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos en la frontera suroeste en enero de 2025 disminuyeron un 85% con respecto al mismo período de 2024.
O sea, el gobierno de México está haciendo muy bien la tarea.
Los únicos cárteles mexicanos que se mencionan ahí son los de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación. ¿Se necesitan más detalles?
Monitor Republicano
No cabe duda de que nuestra sociedad ha cambiado. Habrá quien insista en que ha sido para bien, pero no lo comparto.
El ejemplo más reciente fue lo ocurrido con la banda Los Alegres del Barranco que no tuvo empacho en cantar ante un gran público un corrido donde alude a un jefe criminal tristemente célebre en este país.
Lo ha hecho varias veces, en México y Estados Unidos. Por sólo citar una de la que hay registro en YouTube, el 31 de mayo de 2024, en Seattle, presentaron la misma canción, con las mismas imágenes.
Y no solo alaban a un bando, también se presentan con La Chapiza, a quienes dedican el corrido La Gente Del Chapo. Sorprende que no hubo entonces un llamado de atención y menos un castigo.
Quizá ahora fue el lugar y el momento del concierto: En Jalisco, donde está el rancho Izaguirre, y a pocos días de que se conociera que madres buscadoras denunciaron el hallazgo de un supuesto “campo de exterminio”.
La verdad es que esto evidencia a qué grado está enferma la sociedad y hasta qué punto hemos perdido la capacidad de indignación ante lo terrible, lo condenable y lo nunca imaginado, como en otras épocas de nuestra civilización.
¿Estamos en decadencia o en vías de extinción?
anarciae@gmail.com