En la versión oficial: La Secretaría de Cultura anuncia, a través de un comunicado, que a partir del 17 de febrero y tras 20 años de no exhibirse en México, parte de la colección, ahora llamada “Gelman Santander”, emprenderá una “nueva itinerancia internacional” que iniciará con una exposición en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México, donde podrá verse hasta el 17 de mayo.

Lo que no dicen: Que su destino posterior, por tiempo indefinido, será Faro Santander, el nuevo centro cultural que abrirá Fundación Banca Santander en la capital de Cantabria y que alojará la colección a partir del próximo junio.

Informa Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura: que la exhibición al público mexicano de 68 piezas “emblemáticas” del acervo reunido por Jacques y Natasha Gelman es resultado “de meses de gestión con la Colección Gelman Santander, a través del INBAL, a quienes les agradezco el trabajo coordinado en aras de la difusión del arte mexicano”.

De lo que no hablan: Es que la colección fue donada a México por los Gelman, que Natasha estipuló en su testamento, ante notario, que su destino final debería ser un museo en este país y que, Robert Littman, el albacea, vendió el acervo a Marcelo Zambrano, de Monterrey, en 2023. ¿Cómo pudo él vender un acervo que se heredó a México?, ¿cómo se negoció la compra y en dónde quedó el dinero resultado de tal operación?, ¿qué vínculo tiene Zambrano con Santander y qué acordaron?

Dice Alejandra de la Paz, directora del INBAL: “Esta exposición es el resultado de la suma de esfuerzos institucionales y refleja la convicción del Instituto por fortalecer la divulgación del patrimonio artístico, acercando a los públicos al arte a través de nuestra red de museos”.

Se sabe: Que una condición de las autoridades para otorgar los permisos de su salida al extranjero era que, antes de viajar a España, el acervo se exhibiera en el MAM. Lo que ahora se cumple, aunque se anuncia como un triunfo “el inicio de una nueva etapa de la colección, en su lugar de origen”… sin especificar que solo será por tres meses.

Fundación Santander (FS) informa: que son los nuevos “gestores temporales de la colección” y que lo serán a “largo plazo”, pero que las obras siguen siendo propiedad de los Zambrano. Y al anunciar la noticia, el 21 de enero, con participación de Ana Patricia Botín, presidenta del grupo financiero, confirmaron que el proceso de adquisición empezó con Alejandra Frausto, secretaria de Cultura durante el sexenio pasado. Lo publicó Armando Tejeda, corresponsal de La Jornada en España, uno de los pocos periodistas presentes durante el anuncio.

Según la FS: Gestionará la conservación de 160 piezas, de las más de 350 obras de la colección. ¿Se vendieron las demás por separado? Dicen que se expondrán de forma “permanente pero dinámica” para que viajen “ya que la lista de espera de solicitud de préstamos procedentes de los museos más importantes del mundo es larga”. Si Littman rentó la colección a diversos países, durante años, y cobraba alrededor de 300 mil dólares cada ocasión, ¿en cuánto la rentará Santander?

De las 68 piezas que se expondrán en el MAM antes de irse a España, 27 cuentan con declaratoria de Monumento Artístico, como las de Frida Kahlo, José Clemente Orozco, Diego Rivera o María Izquierdo… ¿Cuánto tiempo pueden salir del país según la ley?

La exposición Relatos modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman Santander en el MAM, curada por Marisol Argüelles, garantiza belleza y excelencia. Lástima que sea una despedida. ¿Por qué no podemos en México conservar y exhibir de manera permanente una colección así?

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