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El secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, cuyo nombre se vio envuelto en la conocida investigación Paradise Papers rechazó ayer haber hecho algo incorrecto y dijo que las autoridades competentes sabían de sus controvertidas inversiones. Mientras que el gobierno alemán reclamó a los medios de comunicación que faciliten los documentos originales.
De acuerdo con la investigación llevada a cabo por el Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ), Ross mantiene una inversión en una empresa logística que tiene una conexión financiera directa con el círculo del presidente de Rusia, Vladimir Putin, y con la petrolera estatal de Venezuela, PDVSA.
El pasado febrero, al incorporarse al gobierno del presidente Donald Trump, Ross vendió la mayoría de sus millonarias inversiones, pero retuvo una participación en Navigator Holdings. Entre los principales clientes de la empresa está una compañía petroquímica rusa llamada Sibur y la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Ross señaló ayer, en entrevista concedida a la cadena CNBC, que la afirmación de que trató de mantener oculta su relación con la compañía venezolana es “totalmente errónea” y que rellenó por triplicado la documentación solicitada por la Oficina de Ética del Gobierno.
En cuanto a Sibur —dos de sus propietarios son el yerno de Putin, Kirill Shamalov, y el magnate ruso Gennady Timchenko, quien ha sido sancionado por Washington por sus actividades relacionadas con el presidente ruso—, dijo que “una compañía que no se encuentra bajo sanción es como cualquier otra empresa, y punto. Era una relación comercial normal, en cuya creación no tuve nada que ver y no conozco a los accionistas que aparentemente fueron sancionados en algún momento posterior”.
La investigación sobre paraísos fiscales también causó revuelo en Alemania, donde un portavoz del Ministerio de Finanzas indicó: “Agradeceríamos si se pone a disposición de la administración financiera esta información” y añadió que también las administraciones de prosecución por vía penal deberían tener a su disposición los datos de Paradise Papers.
En Reino Unido, el líder laborista británico, Jeremy Corbyn, dijo que “cualquiera que esté poniendo dinero en paraísos fiscales a fin de eludir impuestos debería hacer dos cosas: no sólo disculparse, sino reconocer lo que esto hace a la sociedad”, en referencia a la reina Isabel II.
En Brasil, los ministros de Hacienda y de Agricultura de Brasil, Henrique Meirelles y Blairo Maggi, negaron irregularidades en entidades ligadas a sus nombres que aparecen mencionadas en los Paradise Papers, sobre operaciones financieras offshore.
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