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Ciudad de Panamá.— En una sacudida a la jerarquía católica global, el papa Francisco advirtió ayer en Panamá que, por su “intensidad y perplejidad”, los cambios que el mundo atraviesa “ponen en duda” la viabilidad de la vida religiosa y provocan un “cansancio paralizante” en sacerdotes y laicos, porque “la fe se desgasta y se degenera”.
En una homilía matutina al consagrar el altar de la Catedral Primada Basílica Santa María la Antigua de esta ciudad, Francisco alertó sobre la “velocidad” del cambio y adujo que la fatiga “nace de cara al futuro cuando la realidad cachetea y pone en duda las fuerzas, recursos y viabilidad de la misión en este mundo tan cambiante y cuestionador”.
Aludiendo a los casos de abusos sexuales por parte de sacerdotes, alertó sobre un “cansancio de la esperanza” que nace “al constatar una Iglesia herida por su pecado y que tantas veces no ha sabido escuchar tantos gritos”.
También habló del “cansancio paralizante”, el cual, dijo, “nace de mirar para adelante y no saber cómo reaccionar ante la intensidad y perplejidad de los cambios que como sociedad estamos atravesando. Estos cambios parecieran cuestionar no sólo nuestras formas de expresión y compromiso, nuestras costumbres y actitudes ante la realidad, sino que ponen en duda, en muchos casos, la viabilidad misma de la vida religiosa en el mundo de hoy”, afirmó.
Por la tarde, utilizando una jerga tecnológica moderna, el Papa se conectó con una multitud de jóvenes, adultos y ancianos en una vigilia en el Campo San Juan Pablo II, en el este de la capital: “La vida que Jesús nos regala es una historia de amor, una historia de vida que quiere mezclarse con la nuestra y echar raíces en la tierra de cada uno. Esa vida no es una salvación colgada en la nube esperando ser descargada ni una aplicación nueva a descubrir o un ejercicio mental fruto de técnicas de autosuperación. Tampoco un tutorial con el que aprender la última novedad”, aseveró.
Francisco cumplió ayer el cuarto día de su visita a Panamá, que inició el pasado miércoles y que oficialmente se prevé acabe hoy a las 18:15 horas locales (17:15 en el centro de México), cuando regresará a Roma.
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