Más Información

EU impondrá aranceles a 8 países europeos en febrero si no apoyan compra de Groenlandia; Trump amenaza con aumentarlos hasta 25%

UE y Mercosur firman tratado que crea la mayor zona de libre comercio del mundo; manda señal "contundente" ante aranceles: Von der Leyen

Delcy Rodríguez ha estado en la mira de la DEA durante años, reporta AP; fue etiquetada como "objetivo prioritario" en 2022

Sin cambio en las condiciones de operación del espacio aéreo de México, afirman autoridades; advertencia es para pilotos de EU

Localizan sin vida a joven venezolano desaparecido desde hace 3 meses en Edomex; trabajaba como repartidor de comida

"La Gallina", lugarteniente de "El Chapo", se declara inocente en EU; es acusado de traficar cocaína desde Sudamérica

Dirigente del PT negocia con Rosa Icela términos para apoyar reforma electoral; reitera apoyo a Sheinbaum
Caracas.— Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, pidió ayer averiguar si una misa oficiada el domingo en Lara, en la que se habló sobre la corrupción en el país, constituyó un “delito de odio” por parte de los sacerdotes, a quienes llamó “diablos con sotana”.
“Uno de ellos nos llamó a todos nosotros peste”, dijo el líder chavista durante su balance de gestión, transmitido de forma obligatoria en radio y televisión.
El mandatario emplazó al fiscal general, al defensor del pueblo, al contralor general y al presidente del Tribunal Supremo atender esta denuncia. El obispo de San Felipe, Víctor Hugo Basabe, pidió librar a Venezuela de “la peste” de la corrupción política que, dijo, llevó al país “a la ruina moral, económica y social”. El religioso aseguró que quienes “están empeñados en no entender que la causa fundamental de los males de la nación está en la persistencia en un modelo económico, político y social negador de dios y por ende de la dignidad humana se encuentran en el camino de la maldición”.
Maduro consideró que esas palabras “pretenden generar enfrentamiento entre los venezolanos: violencia, muerte, exclusión y persecución” y demuestran la “maledicencia de los funcionarios católicos, su maldad, su veneno, su odio y también su perversidad”.
Además, el mandatario llamó “bandido” a Juan Manuel Santos, su homólogo colombiano, y aseguró que el país vecino es un “Estado forajido y una nación con una crisis humanitaria gravísima”.
“Allá 70% es empleo informal, el desempleo abierto supera 25%, la pobreza ha aumentado a 55% y la miseria supera 35%”, señaló.
“Colombia es un Estado forajido. Casi 10 millones de ciudadanos viven en el exterior a causa de la pobreza, la miseria y la guerra”, sostuvo. El jefe del Ejecutivo también dijo que este año habrá elecciones presidenciales con o sin la oposición, a la que acusó de pretender retirarse de los comicios para deslegitimarlos. “Quiero la paz, que este año haya elecciones presidenciales y que el pueblo decida”, señaló.
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]















