Más Información

SAT niega persecución política a donatarias; no acreditaron carácter científico por el cual obtuvieron registro, dice

Portaaviones de EU anuncia ejercicios militares con México; incluye a otros 9 países latinoamericanos

Sin los senadores del PT, inicia sesión en comisiones para discutir el Plan B; se prevé que el dictamen sea aprobado

Termina prórroga para cerrar investigación contra Hernán Bermúdez; Fiscalía de Tabasco tiene 15 días para formular acusación

Menor mata a balazos a dos maestras en prepa de Lázaro Cárdenas, Michoacán; al parecer no lo dejaron entrar por llegar tarde

Morena en el Senado confía en votos, incluso de la oposición, en Plan B; PRI adelanta rechazo a la reforma y PT no fija postura

Sheinbaum encabeza el ranking de presidentes mejor valorados de AL de marzo 2026; ciudadanos la respaldan con un 72.3%

Sheinbaum habla de cancelación de permisos para donaciones a ONG; es un análisis del SAT y no decisión política, dice

Secretaría de las Mujeres anuncia Comisión Especial contra violencia feminicida; incluye registro de orfandad por este delito

Greenpeace reporta 630 km de costa afectada en derrame petrolero del Golfo de México; pide declarar emergencia ambiental
Washington.— México llevó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) su cruzada para atajar el problema de la violencia derivada de los discursos de odio, en una audiencia en la que todas las partes coincidieron en la oportunidad existente de trabajar en la actuación para la prevención de la diseminación de la retórica extremista.
El gobierno mexicano multiplicó sus esfuerzos para acabar con los discursos de odio tras el tiroteo ocurrido en El Paso, Texas, a principios de agosto, donde un supremacista blanco mató a 22 personas (ocho mexicanos) y cuyo objetivo era matar a la mayor cifra posible de connacionales. Desde entonces, México impulsa resoluciones en organismos multilaterales y encabeza la lucha para que estos actos sean calificados de “terrorismo”.
La representante de México ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), la embajadora Luz Elena Baños, asumió que “a los Estados les corresponde actuar para su prevención”, crear “estándares internacionales en la materia”, porque no se trata de casos aislados o esporádicos de un lugar específico, sino una tendencia en un contexto concreto y con origen determinado. “Estamos preocupados por el aumento de los discursos de odio a nivel global, pero en particular en el continente americano”, expresó.
Entre las medidas que hay que tomar está el compromiso de no reproducir discursos de odio que generan violencia, así como repudiar todo tipo de declaraciones xenófobas y extremistas. La acompañó en esa denuncia Luis Ernesto Vargas, relator de migrantes y desplazados del organismo interamericano, quien dijo que es “supremamente grave” que sean los líderes quienes dominen ahora esta clase de retórica y lo hagan además por uso electoral.
Vargas, en una audiencia anterior, había hecho referencia a su preocupación de la repercusión de los discursos de odio contra los migrantes. En la audiencia también participaron representantes de la sociedad civil. George Selim, vicepresidente de programas de la Liga Antidifamatoria (ADL), recordó que la escalada del discurso del odio “no viene de la nada” y, en sintonía con la idea mexicana de que los gobiernos tienen que frenar los discursos de odio, culpó a “ciertos cargos electos y personalidades de los medios” de fomentar la difusión de mensajes de odio, en una arenga muy centrada en la retórica que emana del gobierno de EU.
Como ejemplo, dijo que en el primer año de presidencia de Donald Trump, los incidentes de odio reportados por el Buró Federal de Investigaciones que tuvieron como objetivo a la población latina se incrementaron 24%.
Vladimir Cortés, de la ONG Artículo 19, apuntó que sofocar los discursos de odio exige una “mirada multidimensional” y una disección a profundidad hasta las causas de raíz del problema, en las que hay que ir con cuidado de no violar otros derechos, especialmente la libertad de expresión. Edison Lanza, el relator para la libertad de expresión de la CIDH, remarcó que hay que “hilar muy fino” y crear estándares claros. Lanza coincidió en la necesidad de un “enfoque preventivo” y aplaudió la idea de la delegación mexicana de trabajar en “políticas de contranarrativas” para combatir el extremismo, al iniciar por la educación.
Más Información
Noticias según tus intereses
ViveUSA
[Publicidad]













