Bruselas.— La Comisión Europea reconoce que las lagunas jurídicas existentes sobre las exportaciones europeas de armas de fuego de uso civil están siendo aprovechadas por la delincuencia para introducir material bélico a México de manera ilícita.
Así aparece en el documento de evaluación de impacto de la propuesta de reglamento relativo a las medidas de importación, exportación y tránsito de armas de fuego, y por el que se aplica el artículo 10 del Protocolo de las Naciones Unidas contra la fabricación y el tráfico ilícito.
“El hecho de que muchas armas de fuego puedan clasificarse indistintamente como civiles o militares implica que también existe un alto riesgo de desvío de armas civiles”. El documento con fecha del 28 de octubre, suscrito por la secretaria general de la Comisión Europea, Martine Deprez, y enviado a Thérèse Blanchet, de la Secretaría General del Consejo de la Unión Europea, pone de ejemplo el caso de México.
Sostiene que las autoridades mexicanas externaron su preocupación durante el Diálogo de Alto Nivel sobre Seguridad y Justicia, en videoconferencia el 11 de mayo de 2021. “Las autoridades mexicanas estimaron que más de 230 mil armas ingresaban ilegalmente por la frontera norte de México cada año. En general, 30% de las armas de fuego ilícitas incautadas en México fueron de fabricantes europeos”.
El documento de trabajo interno sostiene que, entre 2015 y 2020, la UE exportó a México 96 mil 948 armas de fuego por un valor estimado en 38 millones de dólares. “Además, muchas armas de fuego de la UE exportadas a Estados Unidos son reexportadas o traficadas a México, por lo que se estima que la mitad de las armas de fuego de producción de la UE incautadas en México fueron importadas o traficadas desde EU”. En el periodo 2010-2020 se incautaron 61 mil 242 unidades, de las cuales 2 mil 744 eran pistolas italianas, en su mayoría Beretta.
Entre 2015 y 2020 fueron confiscadas en México 2 mil 749 armas fabricadas en Alemania, más del doble de las exportaciones oficiales realizadas por Berlín al país. Precisa que los datos aportados por las autoridades mexicanas no permiten rastrear de dónde vienen las armas: no hay información sobre el año de fabricación ni sobre el eventual punto de desvío.“Sin embargo, muestra que las armas de fuego fabricadas en la UE [incluidas las armas civiles] terminan en manos equivocadas en grandes cantidades, y que el actual sistema de control de exportaciones de la UE no lo impide”. Clasificado como SWD (2022) 298 final, el documento indica que el riesgo de desvío tiene lugar a lo largo de la cadena de transferencia y recurriendo al uso de documentación falsa, la creación de empresas fantasma o la emisión de contratos de compraventa manipulados para ocultar las partes involucradas en la transacción.
El desvío se ve facilitado por falta de coordinación entre las autoridades que otorgan las licencias y las encargadas de hacer cumplir la ley, incluyendo aduanas. Otra laguna se crea por el insuficiente intercambio de información e inteligencia al interior de la UE. Afirma que el seguimiento puntual de las exportaciones con base en evidencia de quién es el importador y usuario final disminuiría la probabilidad de que las armas lleguen a manos equivocadas. También el proceso se vería fortalecido con operaciones de control posteriores al envío.
“El reforzamiento de las reglas de exportación de armas disminuiría el riesgo de desvío, el cual es combustible para el tráfico ilícito de armas y contribuye a la inestabilidad y delincuencia organizada en todo el mundo”.